viernes, 30 de octubre de 2009

De Brian por la vida


Uno de los aspecto más irritantes de la política de Ibarretxe tocante a nuestro 'conflicto' ha sido su empeño en darle aire internacional, contratando a expertos foráneos, como si aquí no nos conociésemos todos. En eso, el ex lendacari no hizo más que seguir a ciegas la estrategia diseñada por Batasuna para internacionalizar la cuestión vasca, presentada al mundo como conflicto entre el Pueblo Vasco oprimido y el Estado Español opresor.


El último episodio (por ahora) de la campaña ha sido, ayer mismo, la conferencia –'charla', según Gara– de Brian Currin en el Kursaal de San Sebastián, sobre «¿Cómo reactivar el proceso de paz?».
Organizaba el evento Lokarri, no el Gobierno Vasco presente ni pretérito. Lejos la sombra de sospecha de un acto oficial ni oficioso, pagado con dinero público. Aun así, no sería curiosidad malsana querer saber si el acto ha contado con ayuda económica a cargo del presupuesto. De hecho, allí estuvo en persona Ibarretxe, que ha contado en su panel de asesores políticos con este Currin, que lleva ya «cinco años trabajando en el conflicto vasco». ¿Quién se lo recomendó? Sin aventurar juicios temerarios, hay que recordar que otro cliente de Currin ha sido Arnaldo Otegi, siempre en torno al mismo monotema del 'conflicto', y siempre con la misma idea fija de sacarlo a foros internacionales.

¿Quién es Brian Currin? Si uno es de buen conformar, por ahí anda su ficha oficiosa que suelen reproducir los medios aberzales. Copio al azar:

Brian Currin es uno de los más activos mediadores internacionales en procesos de paz. Ha participado en los procesos de paz de Sudáfrica e Irlanda. En su país de origen formó parte de la Comisión de la Verdad de Sudáfrica y posteriormente ha sido coordinador de la Comisión de Revisión de Sentencias de Irlanda del Norte. Desde entonces Currin también ha trabajado en los procesos de paz de Sri Lanka, Ruanda y Oriente Próximo.

Así mismo, Brian Currin es un perfecto conocedor de la realidad vasca. Un ejemplo de ello es que distintos medios de comunicación, como el diario El País y los que conforman el Grupo Noticias, afirman que Brian Currin tiene un papel de mediación destacado en el intento por reactivar un proceso dialogado de paz y que mantiene intensos contacto con la Izquierda Abertzale representada por Batasuna.

Os dejo algunos ejemplos de lo que se dice sobre él en los medios:

«Al mediador Brian Currin le encarga Otegi la elaboración de un texto, muy similar a la propuesta de Anoeta de 2005, que, con su apuesta por las vías pacíficas, sirva de base para un debate dentro de la izquierda radical, previsto para los próximos meses. (El País).»

[Más adelante, sobre una intervención concreta de Mr. Currin:]
«Los mediadores pertenecen al Grupo Internacional Para el Diálogo y la Paz. En los encuentros mantenidos "a mediados del mes de septiembre", participó como máximo interlocutor del grupo el abogado sudafricano Brian Currin, que incluso abrió un canal de comunicación directo con ETA para convencerle –afirma el documento– de la necesidad de un alto el fuego permanente. (Noticias de Gipuzkoa).»

Todas las menciones a Currin en estos medios coinciden en alabarle como «perfecto conocedor del conflicto vasco». No lo pongamos en duda, aunque sorprende un poco que su wiki no diga palabra de una especialidad que tanto nos importa a los vascos, de un señor no sólo experto, sino 'ingeniero de canales con ETA'.

Ahora bien, si alguien quiere saber más, y sobre todo, mejor, sobre la Vida de Brian (Currin), puede consultar con Google, aunque es posible que encuentre más ruido que información propiamente dicha. De golpe, 145.000 páginas en inglés, que se dice pronto. Luego viene la rebaja, la repetición, la interferencia pertinaz de otro homónimo mucho más solicitado, a lo que se ve: un mercader de música, también en Suráfrica (Ciudad del Cabo).
Pero en fin , ¿a qué más, si tenemos ya lo que importa? Nuestro hombre es un abogado particular, un profesional o caballero de la 'industria del conflicto y  la mediación', contratado por Otegi y por el Gobierno de Ibarretxe como asesor, interventor o 'mediador' (¡!), en su visión particular del 'conflicto vasco'. No le demos más vueltas. ¿O sí le demos?
Por mí,sí. Hoy tengo la tarde más libre.

Brian Currin en el Kursaal

Recordemos el título de la intervención: Cómo reactivar el proceso de paz. Se da por supuesto que ha habido cierto 'proceso', hoy desactivado (por las razones que sea); y Mr. Currin, como experto, ofrece su reflexión y, quién sabe, tal vez hasta su fórmula o receta para reactivarlo. Pero, ¿de qué proceso se trata?

Me gustaría conocer el texto de la conferencia, pero hasta el momento no lo he hallado. Ciñéndome, pues, a reportajes y extractos, más alguna entrevista concedida a la prensa, saco en limpio que el conferenciante, más que dar una lección magistral, recitó una lección aprendida. Lo demás lo dijo en parábolas y enigmas, dando a entender que por discreción él no podía decir todo lo mucho y bueno que sabe.

Esa autocensura aviada de 'discreción' la viene practicando Currin, al menos desde 2001, cuando  por jugar sucio tuvo que dimitir, rabo entre piernas, en una mediación en Irlanda del Norte, dañada su credibilidad de broker independiente honesto.
Aun así, «la conferencia tuvo más concreción de la que se podía prever », según el diario Gara. Por ejemplo,

Currin «confirmó que conoce la nueva estrategia política propuesta por Batasuna, y garantizó al auditorio que se trata de un planteamiento novedoso, que si se lleva a la práctica "podrá tener un efecto profundo en la escena política de Euskal Herria"».

Así mismo, «admitió que, hace meses, realizó un trabajo encargado por la izquierda abertzale sobre la conformación de un bloque anti-apartheid en su país en los años 80

Precisando más, «en julio de 2008 "líderes de la izquierda independentista" le pidieron un informe que describiera cómo las fuerzas anti- apartheid sudafricanas se unieron y lograron operar legalmente en política.
Le consta también que después, entre setiembre y noviembre del año pasado, hubo "amplias consultas" sobre aquella estrategia y sus posibles aplicaciones en Euskal Herria.
"Ese documento provocó un proceso que desarrolló una vida propia. Yo no busco ningún mérito. Se examinaron las estrategias y las consecuencias.
En diciembre leí que Arnaldo Otegi empezaba a hablar de un nuevo proyecto político distinto al del pasado. Sé que hubo más consultas entre diciembre y abril de este año, y que se desarrolló una posición sobre la violencia"».


Hasta aquí, todo luz, lo ve un ciego. Pero era sólo el principio:

«Currin fue muy explícito al resumir cuál ha sido su participación en trabajos que situó "en los últimos dieciséis meses". Mantuvo más discreción, lógicamente, sobre otras cuestiones que permanecen abiertas, pero de las que se declaró bien informado, como las opciones de apoyo internacional a un eventual proceso de paz.
"No les puedo decir que Gordon Brown o Barack Obama harán declaraciones sobre lo que ocurra en el País Vasco, pero sí les digo que la comunidad internacional no se quedará callada si ve una oportunidad de lograr la paz en el último conflicto violento en Europa Occidental"».


Deslumbrante, ¿a que sí?. Y por cierto, nada más necesario que esta confianza en la 'comunidad internacional' (¿?), pues lo que hasta ahora se tenía entendido es que el gobierno de España hace un mes desbarató una maniobra de Batasuna para llevar nuestro conflicto al Parlamento Británico, donde este 3 de noviembre se abriría un debate para «reiniciar el diálogo», con intervención de… Mr. Brian Currin, of course!

Pues bien, ese mismo Gobierno que boicotea iniciativas tan loables ad extra, también sabotea las operaciones ad intra:

Ante «las detenciones de Arnaldo Otegi, Rafa Díez y sus compañeros, [Currin] admitió su asombro: "Claramente, el Gobierno español parece saber que hubo consultas entre la izquierda independentista y ETA; pero si esas consultas tienen que ver con un proceso de paz, ¿cómo se va a procesar a esas personas?", se preguntó.»

Cualquiera de los presentes de «un auditorio que no perdía detalle» podría haberle explicado al experto el por qué de esas detenciones, a la luz de una sentencia de Estrasburgo. Tampoco habría estado de más una aclaración sobre el contenido de las supuestas consultas con ETA –en particular, si era para invitarle o intimarle a dejar la lucha armada–, pues esa información habría sido preciosa (en realidad, la única pertinente) para comprobar la naturaleza pacífica del contacto. No fue así, y el charlista avanzó su propia explicación:

«Sé que hay una desconfianza mutua entre la izquierda independentista y la mayoría de los partidos, si no todos. Lo sé porque he sido testigo de ello. Puede que Madrid, y no digo esto a la ligera, desee profundizar en esa desconfianza porque no quiere que esa iniciativa tenga éxito. ¿Por qué? ¿Quizás porque el PSOE encabeza ahora el Gobierno Vasco?».

Aunque la inculpación de 'Madrid' es bastante clara, algún oyente la quiso más explícita, en el turno de preguntas:

–¿Cree Usted realmente que el Estado español está dispuesto a dar una solución al conflicto político en Euskal Herria?
–«Esa pregunta es muy interesante, porque es precisamente la pregunta que ETA se está haciendo en este momento, y la pregunta que podría estar haciéndole a la izquierda abertzale».

No estaría de más una investigación de posibles ancestros galaicos de esta esfinge surafricana. Podría darse alguna sorpresa.

Larga vida a ETA

En todo caso, si hay alguien que no desea ni recomienda la desaparición de ETA, al menos a corto plazo, ese es el propio abogado 'mediador' y ex asesor de Ibarretxe:

«Una de las ideas que reiteró Currin es que no cabe pedir a la izquierda abertzale una condena de ETA. Alertó de que en ese caso podría ocurrir que otra formación política ocupara su lugar: «Y habríamos retrocedido diez años». En su opinión, tiene que ocurrir justo lo contrario: «La izquierda independentista tiene que hacer este viaje con ETA».

Por si alguien no lo había entendido bien, o se figuró que era broma, Brian remachó esta filosofía:

«Habrá mucha gente impaciente que querrá cosas rápidas, pero un edificio que se construye sobre malos cimientos se desmorona. La paciencia es esencial.»


Paciencia, pues. Pero no de brazos cruzados, no señor. Todos a una con Otegi. Como suena: «un último mensaje que (admitió Currin) podía entenderse "ingenuo" al formularse ante rivales políticos de la izquierda abertzale:


«Creo sinceramente que ese movimiento está verdaderamente comprometido con una estrategia alternativa. Apoyen esta iniciativa. Con ello no apoyan a la izquierda abertzale, sólo apoyan un proyecto que necesita ser incluyente. Si no empiezan a confiar unos en otros, no hay ninguna posibilidad de encontrar una solución».

Varias veces repitió Currin que él no habla a la ligera. ¿Alguien ha podido pensar tal cosa? Todo lo contrario. A juzgar por los extractos, él ha medido y pesado sus palabras con precisión, para que encajen con lo que sus oyentes ya han dicho. Porque, a decir verdad, todo lo que se cita de la conferencia o charla del Kursaal parece un cosido de retazos, una rapsodia de declaraciones ya pronunciadas con anterioridad por el frente soberanista, a tenor de las detenciones y acusando al Gobierno central de querer perpetuar el conflicto y la existencia de ETA. Todo lo demás es adobo de insinuaciones y medias palabras, dándose de misterioso enterado. Gran alforja para corto viaje.



Cheer up, Brian,

You know what they say
Some things in life are bad,
they can really make you mad
other things just make you
swear and curse

When you're chewing on life's gristle,
don't grumble, give a whistle,
and this'll help things
turn out for the best
and… always look
on the bright side of life

If life seems jolly rotten,
there's something you've forgotten
and that's to laugh and smile
and dance and sing
and… always look
on the bright side of life

When you're feeling in the dumps,
don't be silly chumps,
just purse your lips and whistle
--that's the thing.

Come on!
For life is quite absurd
and death's the final word,
you must always face
the curtain with a bow

Forget about your sin,
give the audience a grin
enjoy it – it's your last
chance anyhow
so, always look
on the bright side of death



lunes, 26 de octubre de 2009

Territaifas Históricos y Gansos de Capitolio




Mi 'Ajuria Eneida' crece muy despacio. El poema heroico burlesco que dedico a ese gran palacio fortaleza, Ajuria-Enea –su modernidad milenaria, su pujanza, su caída súbita en poder del enemigo y la profecía de su reconquista, purificación y restauración– se mueve con vertiginosa lentitud, y a duras penas corono el canto quinto (de los diez proyectados); lo que quiere decir que mi musa se ve desbordada por la vorágine del tiempo varado.
¿Por qué esa sequedad, esa acedia? No me lo pregunten, porque yo mismo lo hago, y no me respondo. No se me ocurre otra cosa que echarle la culpa... ¿a quién ha de ser?: al PP. Casi ni me atrevo a decirlo, tanto suena a tópico, y lo es. Pero no en el caso presente.
Recapacitemos: un Partido Popular vasco, que de la noche a la mañana, al ir a sonarse las narices, toca en el bolsillo, con el pañuelo, un objeto duro. ¿Pero qué es esto? Diosss… ¡El talismán de Ajuria Enea! La ciudadela ha caído. Paso franco al centro neurálgico del poder vasco, hasta la sala salísima de la chimenea con el chipendale de oír música… «¡Tenemos las llaves de Ajuria-Enea!», proclamaba como para autosugestionarse un todavía incrédulo Basagoiti…

«Bien, ¿y qué?», rezonga mi Musa; «¡Habrán quemado Troya, qué menos!» Pues no. Con crueldad tan mezquina como inútil, estos peperos de la llave en mano han entregado la casa a Patxi López. Se habrán reservado alguna habitación, si no en la planta noble, al menos downstairs. Pues ni eso. Ni siquiera en la portería, como San Pedro, a guardar la entrada del paraíso. Raro ejemplo de altruismo en la jungla política. ¿Generosidad, ingenuidad, miedo escénico? De todo un poco.

El hecho es que se han conformado con esa profanación. Inútil, repito; porque no se habrán figurado que el dueño legítimo y natural del palacio, vuelto del exilio, sea quien le pegue fuego, evocando aquello del Tenorio: «Mas, con lo que habéis osado, / imposible la heis dejado / para vos y para mí». Ni hablar. Los del PNV son gente práctica, y un rito lustral será suficiente. El chipendale, ese sí, habrá que mandarlo al tapicero.

Dejado yo, como digo, de la épica Calíope, recurro a su hermana gemela Clío, que escribe las mismas historietas, sólo que en prosa. Busco para mi poema un episodio que rasgue la niebla ominosa que nos envuelve. Y aquí el reencuentro con los latines de la infancia, las perícopas de Tito Livio y el Breviario de Eutropio, el relato del primer 'Saco de Roma' por los galos de Breno.

El episodio, tan doloroso que dejó huella imborrable en la memoria romana, se inserta en la ejecutoria del cónsul y dictador Furio Camilo, a fines del siglo IV a. de JC. Este personaje, en el filo de la navaja, por haber excedido sus atribuciones tuvo un revés de la Justicia, y en la siguiente campaña sus enemigos, que eran los enemigos de Euskadi, digo, de Roma (disculpas por el lapsus), vieron el momento de acabar con él y, lo que realmente les importaba, acabar con Euskadi, vuelvo a decir, con la Urbe.

Una horda de galos secuanos acaudillados por el régulo Breno, ayudados por otra tribu de galos cisalpinos, marchan contra Roma. El patriciado –el PNV de entonces, para entendernos–, ha blindado sus intereses en puestos seguros para sí y su clientela. En Roma queda el Senado, que ante el empuje españolista, digo, galo, llama a somatén (tumultus) del frente patriótico. Todo en vano. Los bárbaros, mejor situados, tienen su primer éxito cerca de Roma.

A los patriotas el despecho no les dejaba ver la realidad. «Adeo non fortuna modo sed ratio etiam cum barbaris stabat», que decía mi Livio ('con que no sólo la buena suerte, también la razón estaba con los bárbaros'). Los galos irrumpieron en la Curia, donde encontró a la mayor parte de un Senado antes campante, ahora medroso, al que arrebataron la mayoría absoluta. (Bueno, en realidad aquellos bárbaros les quitaron algo más. La Historia, afortunadamente, nunca se repite al pie de la letra.)

Dueños de aquella Cámara, Breno y su gente van a lo suyo, el saqueo y la destrucción de todo lo conseguido hasta entonces. (Galos, al fin; sucursalistas de los enemigos seculares de Roma allende la muga, a los que someterá un día Julio César.)

Puestos en seguro muchos patricios con toda su hacienda, los pobres plebeyos con el hatillo buscan en vano refugio en el Janículo, donde caen como ratas. En cambio, lo más granado de las fuerzas patrias se ha enrocado en el Capitolio con sus familias, armas y vitualla, junto con sus símbolos identitarios, pero sobre todo, con el tesoro de Roma en oro puro. Allí se disponen a la resistencia. «Seguiremos gobernando en la oposición, desde las instituciones», repiten a quien les quiera escuchar, es decir, a su propia gente.

El asedio se alarga, el hambre aprieta. Entre los enseres emblemáticos guardados en el castillo figura una diosa de reciente importación. Se llama Junón o Juno, y pasa por avispada. Apenas tiene devotos, por ahora, siendo popular sobre todo por un corral que posee de gansos sagrados. Aves orondas y despectivas, ahora corren peligro bajo las miradas sacrílegas de los sitiados famélicos. «Malesuada fames», la llama el poeta, «mala consejera». El racionamiento, que ya se ha impuesto hasta a los perros guardianes, se hace extensivo también a los gansos de Juno, que ahora tienen el sueño más ligero.

A unos bárbaros galos qué les importa Roma, lo que ambicionan es su oro. Así pues, tras varios intentos por la vía fácil y bien defendida, una noche se dispone al asalto del Capitolio por lo más escarpado. Y aquí leyendo a don Tito veo yo la primera descripción literaria de una colla de xiquets haciendo el castell.

Discúlpese, pues, mi extravagancia de traducir el pasaje de Livio, pero es que en su día me valió un notable, y demás de ser curioso, algún catalán de Valls o de Tarragona me lo puede agradecer. Dice así:

«Alterni innixi subleuantesque inuicem et trahentes alii alios, prout postularet locus, tanto silentio in summum euasere… 

Turnándose se apoyan y se van encaramando unos sobre otros, ayudándose entre sí según lo pidiera el lugar, hasta alcanzar la cumbre en el mayor silencio, burlando a los centinelas, más aún, sin despertar siquiera a los perros, animal atento a ruidos nocturnos. Mas no burlaron a los gansos, que por su condición sagrada, a pesar de la gran carestía se libraron del puchero. Lo cual supuso la salvación, pues su voz trompetera y el batir de sus alas despertaron a Marco Manlio, cónsul que fuera el trienio anterior y guerrero distinguido, que a todos da la alarma tomando él las suyas, y mientras los otros tiemblan, va él y de un umbonazo hace tambalear al galo», que sobre la cassola / haciendo el enxaneta  / asomaba la jeta / sin musitar ni '¡hola!'...

 Hasta aquí Tito Livio el Patavino (menos el final, de tufo apócrifo).

 
¿Milagro? Aunque la diosa se mostraría locuaz, eso fue más adelante. Aquella vez Juno, como dicen los filósofos escolásticos, «se valió de causas segundas», o sea los gansos, ánsares u ocas. Sea como fuere, aquella divinidad de importación, saludada desde entonces como Moneta (Juno Moneda, la Avisadora), ganó puntos ante los romanos, que le confiaron la custodia del erario público. Y al pasar Roma al sistema capitalista, el templo de Juno convertido en ceca fue la primera Casa de la Moneda. Gracias a esa circunstancia, Juno es la divinidad que más devotos ha tenido y tiene (sin saberlo ellos ni ella misma) en un mundo monetizado.

El Capitolio resistió, mientras Roma se rendía. Conocemos el desenlace. Se compra la retirada de los intrusos por 1.000 libras de oro. Breno pesa en libras galas, más pesadas que las romanas. Roma protesta, y el bárbaro les replica cargando con su espada en uno de los platos mientras dice aquello tan sonado: Vae victis!


¿Qué fue de los grandes protagonistas de esta leyenda tan titoliviesca? Pues verán, según mis noticias:

Tanto el galo como Manlio acabaron mal. El primero en un ataque de despecho, bien mamado en vino puro, se tiró al río y se ahogó. Manlio, también beodo, pero de triunfo, se erigió en tribuno popular, tanto así que le denunciaron de querer restablecer la monarquía (en su persona, obviamente), por lo que fue ejecutado.

También fueron ejecutados los perros por no cumplir su obligación, y lo que es peor, el sacrificio canino se hizo consuetudinario. Las ocas en cambio, de maravilla. Todos los años, el 3 de agosto, las sacaban en procesión, llevándolas a ver crucificar perros, para escarmiento; tras lo cual, recibían ración extra de grano.


Ahora queda justificada la perplejidad de mi musa, en la coyuntura histórica presente. También aquí la Historia se ha repetido, pero por tres, pues recordemos que nuestra Roma una es también trina en Diputaciones blindadas, ocupadas por tropa de choque, los verdaderos amos del tesoro. También aquí los gansos sagrados han clamado a voz en grito. Y ahora que Roma está en poder de los bárbaros, nuestros Manlios Capitolinos halagando el patrioterismo más cerril reniegan del Estatuto y apelan a no sé qué Ley de Territaifas Históricos para proclamarse reyezuelos y decidir lo que se hace o deja de hacer en cada taifa autónoma. Con eso, y con retener la Cuarta Taifa, alias EITB, todo se va cumpliendo según el programa.
Por eso llama la atención la flema del PP, que pudiendo exigir su taifa no lo hace con más convencimiento. Y yo, entre tanto, esperando el retorno de mi musa con oráculos frescos, a ver cómo acaba mi Ajuria Eneida.


miércoles, 21 de octubre de 2009

'deber' y 'tener': pues sí que es diferente, tiene gracia...




Hay frases que empiezan a oírse un buen día, se ponen de modo, y terminan siendo familiares. «ETA debe desaparecer». He aquí una de ellas. Muy repetida en los últimos años. ¿Cómo cuánto de repetida? Teste Google: 97.900 resultados, hallados en 50-90 milisegundos.

Una oración gramaticalmente perfecta. Oración: expresión de un juicio; aquí también de un deseo; una orden tal vez... Pero sobre todo, una expresión inquietante. Yo al menos siempre la he percibido con inquietud. Preguntándome siempre –y eso es lo malo–: «¿quién lo dice?»

Ese quién se despliega en amplio espectro social. Famosos y desconocidos, patricios y plebeyos, clérigos y seglares. Todos coinciden. Obispos 'vascos-vascos', como el de San Sebastián monseñor Uriarte; 'vascos-maquetos', como el de Bilbao monseñor Blázquez; 'no vascos-no maquetos', como el cardenal Cañizares, arzobispo de Toledo. Éste último justificaba ese deber de ETA, porque «con el terrorismo no se negocia», y en vez de ofrecerle algo en contrapartida, le imponía un segundo deber: «pedir perdón públicamente».

También del mundo seglar tiene ETA muy oída la misma antífona. A veces también con apostillas, algunas pintorescas. Así a principios de este año, Miren Azkarate, portavoz del Gobierno de Ibarretxe escribía: «ETA utikan, ETA debe desaparecer para siempre». Contundente, ¿verdad?...

No; creo que no me hago entender. Lo de contundente no se refería al «para siempre» (que nunca sobra), sino al utikan. Interjección imperativa donde las haya: ¡fuera!, sí, pero en vascuence, bien por ser este idioma más expresivo que el español, o porque así lo entiendan mejor los interesados. Es una palabra decimonónica, que muchos puristas prefieren, porque no suena tan a castellano como ese viejo kanpora , que usa el vulgacho, y lo entienden todos los canes de este país. ¿Qué digo? ¡hasta en Castilla funciona! Pues bien, volviendo al tema: Algún día las pintadas y pancartas se pasarán del kanpora al utikan. Y cuando eso suceda, siempre podrá doña Miren sonreír con sus claros ojos: «Yo fui la primera». Ahí queda eso.

Pero veo que se me va la olla. Lo que antes he dicho del pintoresquismo azkarateño iba por otro lado. La definición que la entonces Consejera de Cultura daba de ETA: «el último resto del franquismo». No creo que esas cosas a ETA le hagan efecto, y en cambio más de un prócer superviviente político del régimen anterior se habrá sentido ninguneado de forma injusta y gratuita.

Otro que por supuesto hizo uso de la frase de marras fue el lendacari Ibarretxe durante su mandato. No me tienta aproximar las veces que lo repitió. Eso sí, a cuál más preocupante. Serán figuraciones, pero cada vez que el de Llodio decía «ETA kanpora», o de otro modo la invitaba a desaparecer, jamás fue para abominar del día en que unos vascos malaconsejados eligieron el camino de la violencia terrorista. En su discurso, las condenas de la banda siempre sonaron a muy cerebrales y ponderadas, incluso sacrificando la moral y la decencia cuando así convino a la jugada política. Sólo en su última etapa, cuando la estrategia etarra interfirió y puso en jaque su plan soberanista, Ibarretxe llegó alguna vez hasta perder los nervios, expresando con demasiada franqueza su decepción y amargura, ante la insolidaridad de unos patriotas que, a fin de cuentas, iban a lo mismo. ETA, misión cumplida, servicios prestados a la causa, la paz de los valientes.

En el PNV, como en cualquier familia política numerosa, hay gente para todo. Hay bocas para todas las ocasiones y de todos los tamaños. Hoy toca boca, mañana boquilla, ayer bocaza. Como partido, eso da más juego.

Entre las bocas grandes del PNV, en este momento dan como chapeldún a Joseba Egibar, que además es todo un jatorra. Ahí se le ve, cómo se retrata departiendo con amigos, cómo inmortaliza un encuentro, qué estampa de familia. ¡Y cómo la goza el abuelete de la boina, con la lengua que se le sale de la boca! Unos años atrás, lo mismo va y les dice: «ego vos absolvo, ego vos coniungo». Otros tiempos. Hoy todo está muy secularizado.

Y bien, ¿qué estará diciendo Egibar a los colegas? Se adivina más fácil lo que no les está diciendo: que ETA debe desaparecer. ¡Cómo! ¿Es que este hombre no conoce la expresión de moda?

A mí no me cabe duda, es más, estoy seguro de que Joseba también ha pronunciado alguna vez la frase sacramental. Sólo o acompañada de otra frase, pero apostaría a que la ha pronunciado. También es verdad que no puedo demostrarlo. He picado en Google: 'Egibar dijo que ETA debe desaparecer'; y el buscador me responde con un «no se ha encontrado ningún resultado», añadiendo piadosamente: «Quizás quiso decir: "Egibar dijo que ERA debe desaparecer".» Pues no, admirado Google. De todas formas, muchas gracias.

Insisto, no obstante. ¿Qué tal así?: 'Egibar dijo: «ETA debe desaparecer»' Tecleo… y aquí Google pierde su flema proverbial y me larga con cajas destempladas a tres entradas:

1. Una que no habla de Egibar ni de ETA.

2. Otra es de una bitácora (Etimologías), preguntando «por qué Egibar dijo, hace ya unos cuantos años, que España le daba más miedo que la ETA». ¿Y que hay del verbo 'desaparecer'? Pues que, por lo visto, «las almadrabas pueden desaparecer de Cádiz».

3. Sólo esta cita añeja de Mikel Azurmendi ('La cuestión', ABC, 2002): «Hace cinco años Egibar dijo: "No aceptaremos la derrota militar de ETA ni la derrota política de HB"… Esta misma semana dijo que ilegalizar al brazo político de ETA es preparar "un escenario de tintes diabólicos.

Ahora bien, es notorio que el buriquide guipuzcoano, alguna vez, ha deseado, rogado, recomendado, pedido o exigido que ETA desaparezca. Pero, ahora que caigo, no lo dijo como un deber, sino un tener: «(ETA) tiene que desaparecer por decisión propia», decía en mayo. Y un año antes pensaba lo mismo, para dar paso a la consulta del Plan Ibarretxe, etc.

Y ahora sí. Cruzando a Egibar con la ETA, en 90 milésimas de segundo Google encuentra hasta 1.000 veces en que el buruquide de la boca grande ha dicho eso mismo, al pie de la letra.

Aunque tampoco nos engañemos. Casi todo ese millar de referencias se reduce a unas mismas tres o cuatro veces, bastante recientes. Y siempre con apostillas, peros, condiciones y contrapartidas. Por ejemplo:

«Para que "el futuro de este pueblo sea sostenible…,ETA tiene que desaparecer", pero además el PP y el PSE tienen que"reconocer, desde el respeto, la existencia del pueblo vasco y su derecho a decidir".» Todo intento de acabar con ETA sin darle nada a cambio son ganas de que ETA se perpetúe y no desaparezca.

Según eso, aunque Egibar es capaz de repetir la frase, Google demuestra que no la prodiga. Y tanto Google como la foto de familia indican que en ese encuentro no la gritó ni coreó. Todo lo más, el ambiente distendido y jocoso podría dar esta lectura de labios:

 –Anda, Joseba, suéltalo de una vez, aquí, si te atreves.
–¿Soltar, lo qué?
–Eso. Que ETA debe desaparecer.
–Yo nunca he dicho tal cosa.
–¿Qué pues?
–ETA tiene que desaparecer. Deber, tener: no es lo mismo.
–Anda la hostia, pues es verdad. Apunta: deber…, tener… Muy bueno.

La misma foto demuestra que el jeltzale no fue personalmente mal recibido, como algunos han dicho. «Ayer no oí ni un sólo grito en contra del PNV, ni a favor de ETA», asegura Biturie, nacionalista, en 'La estrategia de E(T)A'. ¿Tapones en los oídos? Porque a otros sí les zumbaron los suyos. Por ejemplo a Urkullu, ausente de una «marcha que terminó, por cierto, siendo un clamor a favor de ETA», según Tonia Etxarri.

Sea como fuere, por propia voluntad o de encargo, Joseba ha sido de nuevo el celador de los derechos de la izquierda abertzale, el hombre de los contactos con ese mundo, para la nueva alianza, frente común, akordión o lo que suene. Con él, por él y en él, su Partido estuvo allí:

–Así que el PNV estuvo en Donostia.
–¿El PNV de Egibar?
–El PNV.