![]() |
| Logotipo presentación de UdalTop |
Udaltop es un matojo en el matorral de entes de sinrazón que brotan y prosperan en el jardín del vascuence, merced al abono inagotable de dinero público.
Como el nombre indica, Udal + Top, la misión que se han autoencomendado los ‘udaltópicos anónimos’ es organizar edilicias topaketas o ‘encuentros’ (del cast. topar, ‘encontrar o encontrarse con alguien o algo’; y éste del griego τόπος, ‘lugar de topaketa’ [1].
Pero uda remite también a udaberri, la primavera. En efecto, cada año el encuentro tiene lugar en esa estación. Topaquetas: encuentros anuales vernales, un amor, událico, edílico, idílico, eudélico… etílico también, por qué no, si los encuentros van «dirigidos a los servicios municipales de euskera».
Eso sí, el neologismo topaketa habría estado mejor como sinónimo de la topeka, el ‘deporte’ rural de la lucha de carneros a topadas, con fortísimas apuestas a beneficio de los dueños. Celebraciones que también solían coincidir con el signo vernal de Aries [2].
![]() |
Del libro ‘1000 juegos y deportes populares y tradicionales’,
por
P. Lavega y S. Olaso, Paidotribo, 2007, pág. 172.
|
La idea de Udaltop surgió en el Ayuntamiento guipuzcoano de Lasarte-Oria. Lasarte se integra en la pintoresca comarca y mancomunidad de Buruntzalde, en la Guipúzcoa profunda, que agrupa así mismo a Andoain, Astigarraga, Hernani, Urnieta y Usúrbil. Objetivo: la euscaldunización o ‘normalización’ lingüística de este tramo del valle del Oria.
Por lo visto, o no han hecho bien los deberes, o la tarea les supera. Según estadísticas –que luego veremos– el vascuence es todavía minoritario frente al español. Y eso a pesar de la inmersión escolar y de la presión agobiante en todos los ámbitos.
Para poner remedio a semejante estado de cosas se han discurrido, entre otras, el Udaltop con sus Topaquetas.
Este año iban por la V Topaqueta. Quiere decirse que Udaltop no es invento de Bildu, no malpensemos. Por ejemplo, en la III Topaqueta 2011, siempre primaveral, colaboraron la Diputación Foral de Guipúzcoa de Markel Olano (PNV), la Viceconsejería de Política Lingüística del Gobierno Vasco y Eudel («asociación autónoma», sic!), con el patrocinio de Kutxa (aka ‘Tu/mi/nuestro/su Dinero’). Martín Garitano –el ‘independiente’ de Bildu– no fue Diputado General hasta junio.
Así Garitano no tiene por qué responder de despilfarros anteriores, con los suyos bastante tiene. El más reciente: 600.000 euros –unos 100 millones de ‘las antiguas pesetas’– para la renovación y ampliación de la ikastola privada ‘Xalbador’ en Cambó-les-Bains (Francia).
«Suscribieron el convenio Garitano y la presidenta de este centro educativo, Teresa Lekumberri. En el acto participaron asimismo Zigor Etxeburua, director de la Dirección de Euskera de la Diputación Foral de Gipuzkoa; Koldo Tellitu, presidente de la Federación de Ikastolas; y Paxkal Indo, presidente de Seaska.»
Seaska: federación de ikastolas del País Vasco Francés. Seaska «es la organizadora del Herri Urrats (HU), y pertenece a la Confederación de Ikastolas de Euskal Herria». Todavía en marzo pasado el presidente de Seaska era Hur Gorostiaga, vasco-francés de toda la vida. Como Teresa Lecumberri. Ahora preside el músico francés-vasco Paxkal Indo.
Herri Urrats (Paso Popular) es como aquí la Korrika: un festejo anual de fachada, para aparentar que de esa limosna vive el vascuence. La concurrencia al festejo francés, mayoritariamente española, transportada en autobuses. Antaño el destino de los creyentes era Lourdes, hogaño todos al HU. Esta primavera ha sido en Senpere, junto al hermoso lago de Senpere. Y en este XXX aniversario del HU, junto al lago de Senpere, Radio
Euskadi hizo una
entrevista a Mr. Indo.
¿Que dónde cae Senpere? Buena pregunta. Quiza sea más conocido como Saint Pée. San Pedro, en castellano. Lo que me plantea un par de dudas:
1ª) ¿Por qué el vascuence aquí y allí, para distanciarse de la lengua nacional respectiva, sigue normas contrarias? Allí el vascuence recupera la erre, Pée > Pere; aquí al revés, desechamos las enes intervocálicas por sistema: Lemona > Lemoa, Lejona/Lexona > Leioa, Galdacano > Galdakao, Ochandiano > Otxandio etc. Y Sopelana = Sopelana, porque no se gustó a sí misma como Sopelaa/Sopela, que escrita la vimos. Y con razón, si –aparte de lo feo y cacofónico– Subijana no es Subija...jajá, disfrazada de Subillana, pero con la ene de las narices. ¿Tendrá algo que ver, aquí o allá, la influencia gascona, perdón, gascoa? En cuyo caso, ¿qué ente de razón o sinrazón vela por los derechos del gascón en la zona vasco-francesa?
2ª) Escuchen ahora la entrevista y oirán, como yo, que allí Guipúzcoa se pronuncia hoy Chipuscóa. Antes era ‘Le Guipuscoa’, y así se pronunciaba y se pronuncia en el resto de Francia. Y no me burlo del Chipuscóa, me parece perfecto, y sólo reclamo el mismo derecho para pronunciar en español Jipuzcoa, si el nombre oficial, incluso para la RAE, es Gipuzkoa.
En la entrevista, don Paxkal acentuó el tono victimista de la causa del vascuente en aquella parte de Francia. Tanto así que escuchándole se diría que esa causa perdida –tan perdida como el indígena gascón, no le quepa duda– es responsabilidad nuestra, más que de Francia. Porque el tipo sabe nadar y guardar la ropa, allí no es como aquí, todo el monte orégano.
Obviamente, la gratitud del músico se centró en la esperanza respecto al Gobierno Vasco (español, se entiende), pero sobre todo al donativo suscrito por Garitano.
Por su parte, el Diputado General jipuzcoano lo justifica por la «responsabilidad institucional para con el euskera», y obligada solidaridad con los oprimidos de Iparralde, por «todos los obstáculos que la Administración francesa pone a la normalización». «El Estado Francés está planteando toda clase de dificultades a la normalización de la vida en euskara».
Y dale. Lo mismo pudo justificarlo porque ese colegio y finca privada tiene su acceso en la malhadada Avenida de España.
Es «obligación del conjunto de los vascos» garantizar ese derecho. Según él, en Gipuzkoa esta medida «lejos de suscitar críticas, suscita numerosas adhesiones y simpatías». El Gobierno foral «no está invirtiendo en el extranjero», puesto que «Ipar Euskal Herria no lo es». En fin, ese dinero «está bien gastado en formación para ciudadanos vascos que van a trabajar en el futuro en Euskal Herria, a un lado o a otro de una frontera que nosotros no reconocemos».
Pues si eso piensa, lo que tiene que hacer el Diputado provincial y provinciano es promover una ley al respecto. Lo que no es de recibo es que una Diputación provincial se atribuya competencias en la definición de estados y demarcación de fronteras entre ellos.
De ahí la arrogancia con que remata su alegato este supuesto ignorante:
«Si el Estado Español gasta en el Instituto Cervantes para enseñar castellano en China, por qué está mal que Gipuzkoa colabore con Lapurdi para que esos niños tengan el derecho a tener una educación secundaria en euskera».
Pues por eso mismo que usted acaba de reconocer, señor diputado provinciano: porque es el Estado Español. Como existe el Estado Francés y otros muchos estados que hacen lo mismo. Porque pueden lo que usted no. Porque son estados, no provincias de un estado, con fronteras interestatales reconocidas por Naciones Unidas, por los Atlas Geográficos de algún prestigio, y por quien no sea un provinciano reyezuelo de taifa como usted. Lástima que no haya alguien del Gobierno de España y de su Poder Judicial que se lo recuerde en forma.
Porque la importante distracción de fondos de Guipúzcoa podría tener otra explicación, si ‘Xalbador’ es en su origen criatura de Batasuna/ETA. De ser así, he ahí al ‘independiente’ diputado barriendo para el convento. ¿Apropiación indebida? Eso depende; pero extralimitación de competencias y por ende malversación de fondos públicos, en todo caso [3].
El Delegado del Gobierno en el País Vasco, Carlos Urquijo, se queda muy cortito al interponer recurso contencioso-administrativo, entendiendo que la Diputación de Guipúzcoa se ha excedido en su competencia territorial en materia que compete al Gobierno Vasco. Porque si se refiere a «los 400.000 euros que destinará a los agentes sociales (sic) que trabajan en favor del euskera en el País Vasco Francés», seguimos en las mismas: ¿a santo de qué se nos obliga a todos, quieras que no, a cargar son ese mochuelo? Que ayuden los militantes aberchales, de su bolsillo. Lo demas es robar.
Volviendo a Buruntzaldea y sus Topaquetas
La I edición se titulaba así: Impulsar el uso del euskera en el ámbito familiar.
¿Por qué y para qué? ¿Qué interés legítimo puede tener un gobierno, un ayuntamiento, nadie, para invadir la intimidad familiar lingüística? Se podrían entender campañas informativas para mejorar hábitos higiénicos, dietéticos etc., y aun eso con tacto. ¡Pero discurrir artilugios para que la gente en su casa se comunique precisamente en vascuence! (O en castellano, o en turco, daría la mismo.) Decididamente, estos totalitarios toman a los ciudadanos por monos de imitación o zoofauna amaestrable, de otro modo no se explica. ¡En el ámbito familiar! ¿Pero no quedábamos en que el bilingüismo era un instrumento para la convivencia entre vascos? Pues métanse ahora en las casas, donde una de dos, o toda la familia se lleva bien, y hablan en lo que les parezca; o algunos de los miembros están mentalizados, y ya la tenemos montada con la discordia lingüística.
El portal ‘Buruntzaldea euskaraz’ (Buruntzalde, en euskera) con su propio título indica que su finalidad no es ‘normalizar el bilingüismo’, sino más bien combatirlo, para imponer el monolingüismo vasco. ‘Vive en euskera’, así de claro.
Sus preocupaciones incluyen: ‘Compra el pan en euskera’, ‘Compra la fruta y verduras en euskera’, ‘Pida la carne en euskera’, ‘Compro el pescado en euskera’, ‘Mi primer plato en euskera’.
Tras las cosas de comer, viene la ‘Declaración de la renta’, el ‘Permiso de conducir’, las ‘Gestiones económicas’ etc., siempre en euskera.
Y por fin, cosas más caprichosas (‘Quiero que me peinen en euskera’); o más preocupantes: Apelliduak abizendu, o sea, cómo euscaldunizarse los apellidos. Como quien se riza el pelo.
Tras las cosas de comer, viene la ‘Declaración de la renta’, el ‘Permiso de conducir’, las ‘Gestiones económicas’ etc., siempre en euskera.
Y por fin, cosas más caprichosas (‘Quiero que me peinen en euskera’); o más preocupantes: Apelliduak abizendu, o sea, cómo euscaldunizarse los apellidos. Como quien se riza el pelo.
En esta línea de euskaldunización, los editores del portal no olvidan las estadísticas. Que, como digo, no son muy lucidas, para tanto esfuerzo y derroche. Partamos de un dato: la comarca en conjunto contaba un total de 69.159 habitantes (2012). Pues bien:
«Sociolingüísticamente hablando (sic), también es una comarca con una amplia diversidad» (¿!). Y sigue:
«Los datos que se recogen son únicamente los referentes al euskera. Esto es, número de personas que conocen el euskera, número de personas que tienen como primera lengua o lengua materna el euskera, y aquellos que hablan euskera en casa, respectivamente.»
Hemos leído bien: «número de personas» que sí así o
asá. Y aunque para «más información» se nos remita a documentos del Gobierno Vasco, concretamente a la EncuestaSociolingüística del 2006, que perpetraron la inefable consejera Miren Azkarate y su viceconsejero el inevitable Patxi Baztarrika, no nos confundamos. Se podrá estar o no de acuerdo con la Inkesta/Encuesta, en cuanto a utilidad, bondad y método; pero es una encuesta, no un censo. Mientras que lo que va a mostrarnos Buruntzalde es el censo exhaustivo de sus ciudadanos categorizados en función de su bilingüismo, su lengua materna, y por si fuese poco, por el uso del vascuence en sus hogares.
Aquí lo tienen. No es menester leerlo entero, un golpe de vista es suficiente. Todos y cada uno numerados, desde los niños de 5 años para arriba:
No nos desilusionemos. Salta a la vista que es poca cosa y algo atrasada. No es todavía el censo-censo ideado por Zigor, su «registro completo de vascoparlantes» para toda Jipúzcoa y bajo todos los aspectos: el euskera domi militiaeque, urbi et orbi, según horas del día y de la noche, etc. etc. Y sobre todo, faltan los nombres con sus apellidos y DNI. Ellos los tienen y todo se andará. De momento, no se niegue a los ediles událicos de Buruntzaldea un celo cuasi etílico por aproximarse al ideal.
Las encuestas lingüisticas del Gobierno Vasco a través de EAS («¿Qué es EAS?», se pregunta EAS a sí misma. Otra sigla, ya, pero ¿qué más? El Sistema de Indicadores Lingüísticos de Euskal Herria; digamos, un método estadístico para evaluar esa ‘seña de identidad’); las encuestas lingüísticas tienen un método, que se explica y que más o menos se entiende.
Pues ahora que nos expliquen cómo, con qué autoridad y por qué métodos se ha confeccionado el censo lingüístico –que no encuesta– de Buruntzalde. ¿Declaraciones espontáneas? ¿Correo individualizado? ¿Buzoneo? ¿Chismorreo? ¿Chivatos de la paz? ¿Escucha transparietal? ¿Aquí todos nos conocemos?... Me quedo con esto último.
Y todo eso, ¿para qué?
Para cambiar los hábitos lingüísticos de la gente, siempre a favor del euskera. Lo vemos otro día, de la mano de ‘El Hombre que susurraba a los Maquetos’.
____________________________________________________
____________________________________________________
[1] Aquí me río del Corominas-Pascual,
5: 547-549 (es broma).
[2] Topaketas foráneas las hay también hasta en el remoto Afganistán. Doquiera que haya moruecos.
[3] Las icastolas del País Vasco Francés datan de 1983, el año en que el lendacari Garaikoetxea, acompañado de Jordi Pujol, se
entrevistó con Felipe González para
proponerle una plan de pacificación para Euskadi, con participación de su
partido (entonces), el PNV, PSE y Herri Batasuna, representada entonces en el
Parlamento. Eso era el 13 de enero. A las dos semanas, el 28, HB forzaba la
suspensión de aquellos contactos.
Desde 1998, el Gobierno Ibarretxe tuvo que pagar
fuerte tributo anual en forma de ayuda a las ikastolas foráneas. Sin negarle
del todo la buena voluntad, fue como una figura de ‘impuesto revolucionario’,
ya que algunas incluso daban trabajo a etarras ‘legales’. Un millón y pico de
euros, año tras año, no es chocolate de loro.







