viernes, 11 de septiembre de 2020

Especiosas sinrazones

        «Bien es de creer que si en Bilbao se hiziera este libro, que tampoco faltaran muy grandes cosas que escrevir: porque como los vizcaynos (más que otras naciones) son exercitados en las cosas de la mar, de necessidad avrán visto, e algunos dellos experimentado, e otros oydo a sus mayores algunas hystorias desta calidad»[1]

Llegada de la 'Victoria' a Sevilla - E. Salaverría


Decíamos ayer que en la ‘Victoria’, con el capitán Elcano (36 años), vizcaíno de Guetaria, en  la provincia de Guipúzcoa, llegaron a Sanlúcar de Barrameda otros tres paisanos vizcaínos de Vizcaya: Juan de Acurio (28 años), contramaestre, de Bermeo; Juan de Arratia (18 no cumplidos), marinero (antes grumete), de Bilbao; y Juan de Zubileta[2] (16 para 17), de Baracaldo, paje y el benjamín de los héroes de la I Vuelta al Mundo, que fueron dieciocho. 

No fueron los únicos retornados. Elcano, en su aviso de arribada a Carlos V, le pedía «que provea al rey de Portugal por los trece hombres que tanto tiempo tienen servido», presos de los portugueses en Cabo Verde: entre ellos Pedro de Tolosa, enrolado como grumete en la Victoria y que volvió como despensero de la misma, y Pedro de Chindarza (o Chindurza), de Bermeo, enrolado como paje en la ‘Concepción’ y ascendido a grumete de la ‘Victoria’.[3] En fin, un último contingente de supervivientes periplanetarios llegó en 1525/1526: cuatro hombres, ninguno vascongado.[4]


Una gesta española con impronta vasca

Recordemos: la armada de Magallanes constaba de 5 naves con unos 237 hombres, de ellos 139 españoles y 98 extranjeros. De los españoles de oriundez conocida (128), la mitad eran andaluces (64) y la cuarta parte vascongados (32, incluidos 3 navarros).[5]

De aquel total de partida, regresan unos 33 hombres (14 %), de ellos 6 vascongados (2,5%, cuando los enrolados fueron el 13,5%). La elevada representación vascongada entre los triunfadores (18 %), en particular los de la ‘Victoria’ (más del 22%), contrasta con su enorme costo en vidas.[6]

Esto en cuanto a los héroes de la aventura.[7] Pero la historia de la expedición habla también de otras muchas cosas, empezando por las naves y su equipamiento. Para equipamientos navales, una vez más Bilbao era plaza de primera. Para el caso, expresamente se habla de lo que hoy decimos ‘relación calidad/precio’: «mejores y a mejores precios en Vizcaya que en esa Andalucía» (El Rey, a 20 de julio 1518).

De las cinco naves tres eran de factura vasca y todas respondieron; más aún, dos de ellas fueron las únicas de la armada que volvieron España: la ‘San Antonio’, desde la bahía de San Julián (Patagonia); la ‘Victoria’, dando la vuelta al mundo, y no para el desguace. Y eso que no eran barcos nuevos, y la Victoria volvió cargada de especias y abromada. La ‘Trinidad’ era nueva, pero sobrecargada también tuvo problemas de achique, y finalmente fue tomada por los portugueses (septiembre de 1522).

 Por orden de tonelaje:  la ‘San Antonio’ era de Erandio; la ‘Trinidad’, de Lekeitio; la ‘Victoria’, de Ondárroa. (La ‘Concepción’ era probablemente gallega y la más pequeña, la ‘Santiago’, bretona.) 

Dato curioso: de las tres naos vizcaínas, la ‘Victoria’ y la ‘San Antonio’ se adquirieron mediante requisición o compra forzada, contra la voluntad de sus dueños. No así la ‘Santa Catalina de Sena’, rebautizada ‘Trinidad’ , porque el vendedor y el agente comprador era la misma persona: Nicolás de Artieta, oficial proveedor naval en la Casa de Contratación de Sevilla.  Artieta, junto con Juan López de Recalde, contador de la misma Casa, y Domingo de Ochandinao, tesorero, son los nombres que más suenan en los documentos relativos a la Armada de la Especiería

El durangués Ochandiano fue hombre clave, tanto en la preparación como al regreso. Nada más llegar la ‘Victoria’ a Sevilla, él se hace cargo de la nave y la mercancía, que pone bajo custodia del escribano Juan de Heguibar (Azpeitia), como vista de aduana, para el reconocimiento y registro de declaraciones.

Porque esa es otra. La Vuelta al Mundo no sólo fue la mayor hazaña naval reconocida entonces, sino exitosa hasta en el balance económico. La ‘Victoria’ traía 524 quintales de clavo (unas 24 toneladas), que se vendió por 8.680.555 maravedís, cuando el gasto de formar y dotar la armada sumó 8.334.335.[8] La mercancía venía parte en lotes, propiedad de los marinos declarantes, y por eso Elcano, en su carta-aviso de la llegada al Rey, termina pidiéndole para sus hombres una reducción importante del arancel y participación en beneficios:

«Suplico e pido por merced a tu Alta Magestad,  por los muchos trabajos e sudores, e hambre e sed, e frio e calor que esta tu gente ha pasado en tu servicio,  les haga merced de la quarta parte e veintena de sus cajas e quintalada.[9]»  

No tiene sentido seguir ensartando datos para mostrar cómo la I Vuelta al Mundo, una gran empresa y gesta a nombre de España, tuvo una impronta vasca evidente. 

Cualquiera de las regiones autónomas actuales, cualquier localidad con participación moral  en ella mediante algún oriundo honrado, tiene motivo para honrarle y honrarse ella misma. Lo contrario se puede entender tratándose de traidores, desertores, homicidas, pendencieros o ladrones (que de todo ello hubo).  

La primera baja de la expedición se produjo a los tres meses justos de la salida del puerto de Sanlúcar, y no por accidente, sino por ejecución capital: 

«En martes, a 20 días del mes de diciembre de 1519 años fue sentenciado a muerte Antón Salamón, maestre que fue de la nao Victoria, por somético. La cual sentencia fue ejecutada este dicho día en el puerto de Santa Lucía, que está en la costa del Brasil.[10 

No es la única vez que aparece la palabreja, somético, en el fúnebre papel. El puerto de San Julián (Patagonia) fue teatro de sucesos críticos. Allí estalló el 2 de abril de 1520 «el alboroto», que dicen los documentos. Un motín contra Magallanes, semana trágica que aquel  primer día se saldó con dos acuchillamientos.[11] Eso fue en lunes. El sábado siguiente el astuto portugués descargaba su inquina contra Gaspar de Quesada, capitán de la ‘Concepción’ (su contramaestre era Elcano), mandando decapitarle y hacerle cuartos. Otra venganza suya fue más fría y nada sangrienta pero mucho más cruel, y de ninguna prudencia como se vería: el 11 de agosto se ejecutó el ‘destierro’ de varios hombres, abandonados con lo puesto a su suerte en aquella latitud. El principal de estos era Juan de Cartagena, Capitán de la ‘San Antonio’ y a la vez ‘veedor mayor’ (inspector general) de la armada.[12] 


Puerto de San Julián - Museo 'Nao Victoria' (vocesyapuntes.com)

Pues bien, no era acabado el mes de abril cuando, al pasar lista, un italiano grumete de la ‘Victoria’ no comparece. Y así días, de modo que el tal Antonio el Genovés, de Varese, causa baja. Finalmente el 21 de mayo apareció su cadáver a flote. Hecha pesquisa, se atribuyó a suicidio, «según pareció, porque lo acusaría un mozo, que era somético». El grumete habría sido objeto del asalto sexual de aquel maestre Salamón, o Salomón, ajusticiado por ello cuatro meses antes. De él se sabía que era vecino de Trápani (Sicilia), hombre casado, por lo demás; pero también consta que era albanés.[13]  Ahora en la inhóspita Patagonia, en un clima de tensiones, uno de los mozos o pajes enemistado con el grumete le llama en público puto o término equivalente, y el pobre joven reacciona echándose al mar. 

El turbio episodio homosexual resultó más que anécdota, pues de algún modo tuvo que ver con el encono entre Magallanes y los capitanes españoles, o más en general, entre ‘portugueses’ y ‘castellanos’. Cuando Elcano, ya de vuelta, es interrogado en Sevilla por los oficiales de la Contratación, empezando por las diferencias entre el Capitán general y el Veedor general, responde que la primera disputa seria la tuvieron por aquel caso, 

«en la costa de Guinea, sobre la prisión de un maestre que habían prendido allí por sodomería; y prendió luego el mismo día Magallanes a Juan de Cartagena por ello, y le privó de la capitanía, y quísole echar desterrado a la costa del Brasil.»[14] 

Hoy en día aquella pareja de sométicos –o sodomeros, como decía Elcano–, el albanes agresor (o no) y el suicida consentidor (o no), pueden ser saludados como héroes propios por un colectivo orgulloso de sí. Me tiene sin cuidado. Lo equívoco y lo negativo son también rasgos humanos inexcusables para el claroscuro de una realidad que, sin ellos, se reduce a escayola decorativa.

Y aquí enlazo con el final de la entrada anterior. ¿Cómo lo siente el nacionalismo vasco? ¿Cómo lo valora su izquierda patriótica? Vamos a comprobarlo por vía empírica, a través de dos casos ejemplares sucedidos, uno en Juntas Generales de Vizcaya, el otro en el Consistorio de Bilbao. Hoy nos ceñimos al primero.


Méritos para no ser ‘Hijo Ilustre’ de Vizcaya

“Las Juntas Generales de [ Bizkaia falta] instan a la Diputación Foral de Bizkaia a nombrar Ilustres de Bizkaia a Juan de Acurio, Juan de Arratia y Juan de Zubileta”

Así rezaba la Proposición No de Norma, presentada a la Mesa de las JJ. GG. para su debate y aprobación por Jesús Isasi, portavoz suplente del Grupo Popular Vizcaíno (14 de mayo 2018). La justificaba por la proximidad del V Centenario de la I Vuelta al Mundo:

«En esa aventura se hicieron a la mar 18 hombres [sic] entre los cuales figuraron tres vizcaínos: el piloto Juan de Acurio, Bermeotarra, y los grumetes Juan de Arratia, Bilbaíno y Juan de Zubileta, Barakaldés. [...] 

Se están preparando diversos actos para celebrar la efeméride y hemos pensado desde el Grupo Popular que una bonita forma de contribuir desde la Diputación sería nombrarles Ilustres de Bizkaia.»  

Los subrayados son míos, obviamente. La justificación –así lo veo–, «una bonita forma» de asegurar el rechazo. ¿Cómo se les ocurre a los peperos que la Diputación vizcaína vaya a contribuir, sin más, a los actos que «se están preparando… para celebrar la efeméride»? ¿Preparando, por quién?

No se registraron enmiendas y la propuesta se discutió en Comisión de Institucional, Buen Gobierno y Transparencia, el 28 de junio 2018. Como era de prever, no prosperó. Como era de prever también, los únicos votos positivos (2) fueron del partido proponente, PP; los negativos (5), de Podemos y de Bildu; y los neutros (9), los de Socialistas y PNV.

La prensa en su día habló de ello y hubo críticas para gustos. Con todo, para una libación más directa de las ipsissima verba salidas de labios de los junteros, acudo al Diario de Sesiones de JJ GG de Vizcaya. Y, la verdad, por los periódicos jamás habría adivinado el nivel de frivolidad, improvisación, despiste y marrullería en un supuesto debate, digno de ‘Diálogos para besugos’. 

Por economía, me limitaré a la primera ronda, ya que la segunda fue machacar sobre lo mismo.


1ª Ronda:

1. Francisco Javier Ruiz Egaña (PP). Si el proponente Aldecoa había entrado mal confundiendo la partida con la llegada, Ruiz Egaña no lo hizo mejor, mal avenido con la lógica y mentando siempre a su partido:

«Nosotros somos de los que creemos que los homenajes y los reconocimientos que se dan a una persona o a un colectivo tienen que cumplir dos requisitos. En primer lugar, esa persona o ese colectivo tiene que demostrar haber tenido un proyecto vital al servicio del interés general o al servicio de la propia comunidad; o en su defecto, que hayan hecho una gesta notable o importante. O podría ser incluso la suma de los dos.»   

Dos requisitos son dos requisitos; no uno de dos, o en su defecto otro requisito. Y si ambos tienen que cumplirse, no cabe el podría ser incluso que ambos se cumplan. Mal exordio, agravado por el impolítico, «nosotros somos de los que»: lo contrario de una captatio benevolentiae. 

«Partieron cinco naves con alrededor de 240 tripulantes, ... y entre ellos había tres vizcaínos, los tres Juanes: Juan de Acurio, Juan de Arratia y Juan de Zubileta.» 

Hombre, había bastantes más. Sólo de Bilbao hubo tres por lo menos. Otra cosa es que no volvieron todos ni a la vez; pero partir, partieron más ‘vizcaínos’ de Vizcaya. 

«Los tres, por cierto muy jóvenes, .... Hoy en día yo creo que sería impensable que personas menores de edad se embarcaran, (valga la expresión, yo creo que viene mejor que nunca), a una aventura de esta naturaleza.

Observación fuera de lugar, la de los menores, munición para los contrarios a la propuesta, como se verá. Además, entonces no era ‘hoy en día’. La vida era más corta, también más precoz y responsable. Los grumetes de la expedición no eran menas de hoy: se enrolaban con un buen contrato y perspectiva de ascenso profesional, todo ello gracias a relaciones personales, familiares o de paisanaje, en un mundillo marinero donde todos se conocían. Tampoco nos equivoque el oficio de ‘paje’, que en la nave eran los camareros del pasaje, y los pajes particulares (como los de la capitanía), mozos o no tan mozos, eran a la vez criados y guardaespaldas. ¡Ah!, y a las Indias no podía embarcarse cualquiera.

«Para nosotros [y dale], se hizo una gesta yo creo que histórica, porque era la primera vez que se producía [sic] la circunnavegación del planeta, pero sobre todo por la época en la que se realiza. Estamos hablando de 1519, en el que las condiciones evidentemente son diametralmente opuestas a las que podría ser hoy una circunnavegación del planeta. Las embarcaciones lógicamente no tenían la resistencia a las inclemencias marítimas que pueden tener hoy en día, no disponían de los medios en aquel momento, por ejemplo no tenían prácticamente cartas de navegación... 

Por tanto, para nosotros [y van…] la gesta creo que fue histórica… Y nos da la sensación de que estas personas han recibido un tratamiento a nuestro parecer injusto, han permanecido en el olvido, no han tenido prácticamente reconocimiento… y  entendemos que puede ser hora, 500 años después, que todavía estamos a tiempo…  bueno, pues de que reivindiquemos y pongamos en valor también a aquellos que formaban parte de nuestro territorio, e hicieron en su momento una gesta importante. Y por lo tanto entendemos que reúnen los requisitos necesarios… El primero, eran vizcaínos, y el segundo porque hicieron una gesta reconocida, no sé si aquí, pero desde luego fuera de aquí en gran medida.

Mi glosa tipográfica al desmaño de Egaña no debe dar la falsa impresión de haber sido determinante para tumbar la propuesta. Al contrario, pienso que la conciencia previa de su nulo recorrido le quitó convicción al orador, aunque no le disculpa de venir tan mal preparado. 


2. Arturo Aldecoa Ruiz (PP).

Lo mismo valga para su comilitón, que le tomó el testigo de la palabra para empeorar la defensa, ya que esto era posible:

«Bien, la verdad es que la aventura fue casi un suicidio, no llegaron vivos más que 18 de todos los que salieron, doscientos y pico...» 

¡Santo cielo! En seguida dirá que ha leído sobre el tema, y el leído sale con este disparate. Qué digo sale: lo repite, como san Pedro antes del gallo, hasta tres veces.

«Pero yo creo que respecto a esta gesta histórica se puede hacer una reflexión. Leyendo sobre la historia del viaje y sobre las tripulaciones, cada uno cuenta cómo eran realmente multinacionales, allí había de todo tipo de orígenes, no sólo vizcaínos y castellanos y españoles en general, había alemanes, griegos, italianos, portugueses, un auténtico popurrí, jugándose la vida todos. Eso sí, porque este tipo de viajes era muy peligroso, y la prueba está en el resultado: 18 personas consiguieron llegar nada más.

Es un hecho histórico, yo creo que de primera magnitud. Y aunque en la literatura anglosajona lo han intentado de alguna forma difuminar, como ‘el viaje de Magallanes’, haciendo un truco, ... Magallanes tuvo la mala suerte de morir, y [el viaje] lo hizo finalmente Elcano y sus compañeros, 18 personas que dieron la vuelta. Sería bueno buscar la forma de recordarlo, ... y una posibilidad es recordar a estos vizcaínos.» 

Y aquí viene lo más gordo. Como si fuese el abogado del diablo, para disuadir del voto a favor, va don Arturo y se embarca en una disquisición pseudo-erudita de su cosecha, poniendo en entredicho la única razón de ser de la propuesta y del debate: la vizcainía de los nominados para la distinción. Increíble.

«Doy por hecho que son vizcaínos, aunque el concepto ‘vizcaíno’ es muy amplio. Lo que yo no estoy tan seguro es que sean realmente de Bilbao, de Bermeo y de Barakaldo. ¿Por qué? Porque en aquella época, como todos ustedes saben, el tema del apellido tenía un significado distinto al que se ha solido dar después. Y además es que la gente hasta cambiaba de apellido al cambiar de residencia. Y el señor que hubiera nacido a lo mejor en Oñate, si iba a vivir a Arratia, pues pasaba de ser Juan de Oñate a Juan de Arratia. Pero es que si se iba a ir luego a Sanlúcar de Barrameda, acaba siendo Juan de Sanlúcar. Era difícil seguir el origen de las personas y además los registros entonces no existían, porque no se había producido [sic] el Concilio de Trento y no se había tomado en serio lo de anotar nacimientos, fallecimientos y bodas. Hay registros, pero muy pocos.

En todo caso podemos suponer que son vizcaínos, podemos suponer que son de Bilbao, de Bermeo, ‘la Cabeza de Bizkaia todavía se decía en aquella época’, y de Barakaldo, de Zubileta. Y si los grupos están de acuerdo yo no veo problema en darles algún tipo de homenaje como es el que se propone en esta iniciativa.» 

¿Qué decir a esto? Lo de la Biblia [15]:

«Hasta el necio si calla pasa por sabio, 

y por inteligente si aprieta el labio»


Pues con esta calva ocasión perdida, la defensa cedía la palabra a sus oponentes. Y como la cosa iba de la ‘Ruta de las Especias’, especiosas tenían que ser las razones o sinrazones.


3. Neskutz Rodríguez Ormazabal (Podemos de Vizcaya) entró claro. Y aunque su discurso nos deje sin resuello no la interrumpamos, pues será breve:

«Voy a empezar por el voto, vamos a votar que no. Y ahora explico las razones de porque vamos a votar en contra:

Primero, ¿por qué a estos tres? Si vemos las diferentes fuentes enciclopédicas aparece que hay hasta 30 vascos que acompañaban a la vuelta al mundo en el ‘Elcano’ [sic], y bastantes más vizcaínos. ¿Por qué, sólo porque sobrevivieron? No sé.   

¿Por qué hicieron el viaje? La historia se cuenta mucho después, y sobre todo por los ganadores. ¿Seguro que la razón es dar la vuelta al mundo? En la historia [sic]  llevaban armas obviamente, pólvora, artillería. Se hablaba de que eran empresarios aventureros, innovadores, emprendedores. ¿Pero cuál era el verdadero motivo? ¿Lo sabemos?

Hablaba también el señor Ruíz de que eran menores o que eran muy jóvenes, y que ahora mismo sería difícil embarcar a estas personas jóvenes en los barcos. Pues vemos diariamente que desembarcan menores que se juegan la vida todos los días aquí. ¿Y por qué pasa? Porque no había ley de extranjería, no había concertinas. El señor Aldecoa ha dicho que son multinacionales, por eso mismo, porque no había ley de extranjería, no había concertinas.

Y sobre todo nos parece llamativo que después de haber habido este año del 8M, y la importancia que se está dando a poner a las mujeres en el lugar, que se presenten a tres hombres y no se haga un esfuerzo en presentar a Ilustres de Bizkaia a mujeres, buscar mujeres de Bizkaia que hayan ejercido un papel y una labor fundamental en Bizkaia, que seguro que las hay. Al final la historia es androcéntrica, está contada por hombres, pero ya es hora de que pongamos a las mujeres el papel y el valor que se merecen.» 

Pongamos nosotros piadosamente que confundir la nao ‘Victoria’ con la goleta-escuela ‘Elcano’ fue lapsus –lo que, leído lo leído, es mucha piedad–. Demos también que la historia de la I Vuelta al Mundo es «androcéntrica, contada por hombres», pase. Pero, por favor, no diga que «se contó mucho después». Por las «diferentes fuentes enciclopédicas» –de haberlas visto, como insinúa– Dª Neskutz sabría que aquella historia se fue escribiendo como crónica ya durante el viaje, y uno de los cronistas, Antonio Pigafetta, a la llegada bajó con la suya bajo el sobaco, con idea de presentarla al rey de España. Aunque en esto último se le adelantó el propio Elcano, resumiendo la sustancia del viaje en carta autógrafa desde Sanlúcar a Su Majestad. Escriben «los vencedores», sí; pero vencedores esta vez de los elementos y adversidades, vencedores de sí mismos, no de pueblos conquistados.

Claro que donde haya tópicos a mano, lo demás está de más. Y en su devoción a los tópicos la podemita se pinta sola. A ella le van a meter el cuento de la vuelta al mundo, o de rutas y empresas comerciales. De ser así, ¿qué pintaba una lombarda en la popa o el costado de un buque de paz? ¿O la presencia de hombres de armas? ¿Acaso no se llamó ‘armada’ la flota de Magallanes? ¿No murió él mismo, con las armas en la mano, en una escaramuza? Más claro, agua.


En el mar de Alborán - Octubre 2018 - J. Fergo (AP)

En cuanto al embarque de jóvenes y hasta menores, ya nos pareció que el Sr. Ruiz Egaña no fue prudente en mencionarlo. Ahora la Sra. Rodríguez Ormazábal le toma la palabra y le rebate brillantemente con el tópico de los inmigrantes ilegales. ¿O no pilla el pepero que aquello que los historiadores toman por naos a la Especiería, en realidad eran las pateras de entonces? ¿Y que los menores enrolados como grumetes o pajes eran menas? Porque (si lo sabrá ella) todo aquel «popurri multinacional» de «suicidas» eran emigrantes que huían de Europa y de España, aprovechando que en Sevilla no había Ley de Extranjería, ni el puerto de Sanlúcar estaba rodeado de concertinas. Apabullados nosotros por la agudeza visual podemítica, a doña Neskutz sólo le pediríamos, para completar el cuadro,  nos aclare si el clan portugués ‘Magallanes’ hacía de ONG, o de mafia, o de ambas cosas juntas.

El otro tópico, el del Día Internacional de la Mujer, aderezado aquel año 2018 por una huelga feminista, no me inspira comentario. Sí en cambio el que trajo la misma señora al comienzo de su segunda intervención:

« Primero decir que no hemos dicho que hoy es el día, que se celebra el Día del Orgullo Gay, y hacer una reivindicación para reclamar la igualdad, la no discriminación y una reivindicación a las movilizaciones para que apoyemos las reivindicaciones. Dicho esto...» 

¿No lo dije? Si a doña Neskutz sus fuentes enciclopédicas le hubiesen llevado hasta el Puerto de San Julián, escenario de un desenlace triste para una aventura gay, seguro que el grumete Antonio Genovés habría tenido pancarta en la ceremonia del Orgullo. Y quién sabe si también (una vez «reivindicado», claro) el albanés Salamón, el de la sodomería. ¡Si le tendría enfilado Elcano! Había sido su maestre, su superior inmediato en la nao ‘Victoria’.

4. Juan Isidro Otermin Eraso (Socialistas Vascos)

«Nosotros nos vamos a abstener… Primero porque la gesta en realidad se cumple en el año 2022, que es cuando regresan, nunca una gesta se celebra cuando uno sale, sino cuando la culmina… Coincide además que el Consejo de Ministros del 19 de junio de 2017 aprobó la creación de una comisión nacional para la conmemoración del V Centenario. 

 Coincide también que de valorar todo, habría que valorar a todos los que participaron, todas las circunstancias que movieron. Porque esto no fue una aventura científica, fue simplemente una aventura empresarial, intentando soslayar el Tratado de Tordesillas y ver cómo burlaban rutas comerciales. Lo que pasa es que en el camino se dieron circunstancias que llevaron a lo que llevan, a un éxito hoy, no tanto porque se demostrara que la tierra era redonda, que ya se conocía esto desde Aristóteles [sic], sino porque era esférica y además era circunnavegable… Es más, Juan Sebastián Elcano regresa dando la vuelta y sorteando y quizás burlando también el Tratado de Tordesillas… Por lo tanto se alteró lo que era un tratado entre las dos potencias del momento.

Luego hay que reconocer otro dato que se ha dicho: que entre los que llegan había (lo ha dicho el señor Aldecoa) había un marinero de Aquisgrán, alemán, había griegos, había italianos, había incluso un francés afincado en Francia, había castellanos, había vascos. Por tanto, de ser, tendría que ser un reconocimiento de más alta instancia. Y lo digo, quizás esto fuera una iniciativa perfecta para presentar en Europa, para que sea Europa... la que reconozca una gesta común...

En cuanto a lo que es el premio “Honorables de Bizkaia”, es una potestad del Diputado General, que nosotros como Juntas Generales instemos, que lo podemos hacer perfectamente, como lo puede hacer perfectamente cualquier ciudadano… Hace dos años se instó a que se presentara aquí como desagravio a un traductor al euskera de las obras de Santa Teresa de Jesús, y tuvimos un debate similar. Dijimos que no estamos aquí para enmendar agravios de nadie… Es un premio que se puede conceder o instar, cualquier ciudadano lo puede instar, y acreditar los criterios que usted mismo acaba de proponer.

Y luego, ya por último, el Parlamento Vasco por unanimidad el 26 de noviembre de 2015 aprobó que se conmemore la gesta cuando se dé el momento de esta llegada de los marineros habiendo demostrado que la tierra es esférica y que es circunnavegable.

Yo, por todo esto, yo creo que no podemos empequeñecer una gesta, yo creo que no podemos entrar en enredos ni interpretación histórica…, y que desde luego, el mayor reconocimiento [que]  se le podría dar a estas personas y a  este hecho sería que Europa, el Parlamento Europeo, acreditara con el premio que consideren pertinente, el Premio Carlomagno o cuál sea, el reconocimiento al mérito. No solamente de los 18 y 5 que llegaron en distintas llegadas, sino a todos los que tuvieron la locura de emprender esta aventura y que para algunos fue exitosa y para otros fue su tumba. Nada más.

Otermín, sin gasto propio, lo ha tenido fácil. La ha bastado con la munición ofrecida por la defensa. Con todo, no faltó marrulería, como traer a cuento el caso de Santa Teresa eusquerizada.

En noviembre de 2016, el Premio Nacional a la Mejor Traducción recayó incomprensiblemente en la persona del carmelita Luis Baraiazarra, por su obra Santa Teresa Jesusena: Idazlan guztiak (Edit. Karmel, 2016), las Obras Completas de Santa Teresa de Jesús traducidas al vascuence. Incomprensible, porque las bases del premio especificaban: «traducción de una obra escrita originalmente en lengua extranjera, a cualquiera de las lenguas españolas»

Ante la escandalera, el ministro de Cultura Méndez de Vigo anuló el premio, dotado con 20.000 euros, pidiendo disculpas al autor, quien se comparó a «un niño al que le dan un caramelo, y luego se lo quitan». [16]

¿Cómo pudo ser? Ningún misterio: para el nacionalismo vasco, el español o castellano es ‘lengua extranjera’; ergo…, si cuela, cuela. Andrés Urrutia, director de la Real Academia de la Lengua Vasca (Euskaltzaindia), presentó la obra con tal brillantez que dejó embelesado al comité del premio. Declamó con unción varios piques de la  Mística Doctora en vascuence, hasta que todos cayeron en éxtasis transverberados, incluida la secretaria, que firmó lo que le pusieron delante. Y una vez aceptada la irregular candidatura, el premio se le concedió con toda la facilidad que convenía al momento político: lo que el ministro alegaría luego como «una serie de despistes», poco creíble. 

– ¿Y cómo es que obra de tanto mérito para la lengua propia no la premió la propia Euskaltzaindia o algún otro organismo cultural vasco?

Buena pregunta. Claro que existen premios de traducción al eusquera; pero el objetivo era metérsela doblada ‘al Estado’, y hay que reconocer que no salió del todo mal. Porque cargado de razón el Urrutia –que aunque lo diga yo, es un buen abogado– avisó acciones legales; y eso unido a conveniencias de política coyuntural, en enero de 2018 conseguía lo nunca soñado: el ‘Nacional de Traducción’ pasó a ser de hecho ‘Nacionalista de Traducción’, al aceptar obras traducidas del castellano a los otros idiomas oficiales de España. Así un premio nacional tan importante para la lengua oficial de todos se prostituía al mercadeo político. Ahora ya sirve para premiar gollerías, como podría ser una excelente traducción del aranés al bable. Y de paso, entre todos pagamos peaje a las ‘lenguas minorizadas y oprimidas’.

A lo que íbamos. De modo y manera que el padre carmelita se quedó sin caramelo, y como compensación o ‘desagravio’ vino lo de proponerle para Ilustre de Vizcaya. Como si tuviese algo que ver lo uno con lo otro. A eso se refería Otermín al recordar que se rechazó, porque «no estamos aquí para enmendar agravios de nadie». Pero, la verdad, así traído como precedente para el caso de los tres héroes de la ‘Victoria’, queda marrulero.

'La Esfera del Mundo', de Juan de Sacrobosco, en edición de 1501

Lo de que la tierra era redonda, cosa sabida «desde Aristóteles», y con este viaje se demostró esférica..., pues como que no, mi señor Juan Isidro. Aristóteles aseguró que la tierra «es esférica de necesidad» (De Coelo, 297a), y lo confirma con buenas razones (ibíd. 297b-298a), aunque la primera demostración geodésica de su esfericidad fue helenística (Eratóstenes). La redondez de una tierra plana es hipótesis mucho más vieja que Aristóteles, aunque también se pensó en la forma cuadrada. Por lo demás, tanto Colón como Magallanes antes de embarcarse ya estaban seguros de la esfericidad del globo, aprendida por su maestros en La Esfera de Holiwood o Sacrobosco (siglo XIII).


5. Gezuraga Uribarren, Joseba (EH- Bildu).

A título de curiosidad, según el Diario de Sesiones (pág. 22), la batzordeburu o presidenta de comisión, Zuriñe Argatxa, le invitó a tomar la palabra en estos términos crípticos (como lo veo lo copio): 

«Esta alegría Bildu Taldetik, Gezuraga jauna». Algo así como «Esta alegría de parte de Bildu, Sr. Gezuraga». 


Euskal Herria es alegre, a tiempos; pero pienso que el automático de JJ. GG. exagera.

Gezuraga tuvo sus dos intervenciones en vascuence, de las que el Diario de Sesiones no ofrece traducción autorizada. Pido disculpas si en algo, sin querer, no interpreto bien su habla vizcaína.

Dice que le gusta la Historia, que es de familia marinera de Lequeitio, de modo que se entiende su interés por el tema de los tres vizcaínos de una expedición que (son sus palabras) 

«he investigado, y al fin he encontrado su armador: la corona, que fue quien pagó la preparación de los vapores (baporak) y toneles y avituallamiento, y sí, uno era de mi pueblo. Bueno, sí que es interesante. 

Bueno, a decir verdad, luego he mirado el contexto histórico, cuáles eran los contextos históricos, lo que iba diciendo: estos tres hombres. Y a estos tres hombres, quién los mandaba. ¿Y quién los mandaba? Pues la corona, ‘la corona’[17], el rey, vale (bale).

¿Y cuál era el contexto histórico? Pues un contexto histórico muy difícil en ese tiempo. Porque de un lado en Castilla había el alzamiento de los comuneros, en un enfrentamiento del cristo (kriston [sic] enfrentamentuan)[18], y en España mandaba un rey venido de Flandes que no sabía castellano, y con un follón del cristo (eta kriston foioioagaz [sic]), y que además estaba pendiente de ser nombrado de nuevo (sic: barriro; en breve[19]), además, emperador de Alemania.[20] O sea, que dices: pues entonces, en este contexto histórico, cuál tuvo que ser el objetivo de esta expedición? Sí, el hallazgo de algunas rutas comerciales, sortear un poco el Tratado de Tordesillas, y ‘efectivamente’ todo eso. 

¿Qué ‘papel[21] jugaron los vascos en esta expedición? Grande, a la vista está, pues hay  datados (sic: datauta dago; contados) más de 30. Cierto, como aquí se ha dicho, aparte de que su procedencia es difícil de encontrar, a propósito de este,  Juan de Acurio, en varios lugares he encontrado que era Juan de Acurio y Berriz. ¿Seria de Bermeo? ‘Igual’[22] originario de Bérriz, o que vivía en Bérriz. No lo sabemos.» 

No seguiré poniendo mis torpes manos en el texto de D. Joseba. Ya vemos por dónde va, y después de todo su grupo votará en contra. Eso sí, para ser él de familia marinera, resulta gracioso llamar ‘vapores’ a unas embarcaciones del siglo XVI. Por supuesto, él conoce el término genérico ontzi (barco), como también el castellanismo nabe (nave), pero los usa como sinónimos de bapore, veamos:

«Yo he estudiado también quiénes fueron Juan de Acurio y Arratia y Zubileta, los tres tienen calle en Sanlúcar de Barrameda. Acurio era contramaestre: el contramaestre para los cinco barcos (bost ontzietako); y luego, con lo sucedido allí, volvió convertido en contramaestre de una sola nave (nabe bakarreko), esto es, pasó de ser contramaestre del vapor ‘Concepción’, a serlo del vapor ‘Victoria’.» 

Victoria baporea! ¡Lo que habría dado Elcano por una magia así!


6. Unai Lerma Mentxaka (PNV)

Cerró la primera vuelta dejando sentenciado el caso, pero con una propuesta abierta a la esperanza. Cuando esté más cerca la fecha de 1522, entonces será el momento de tratar estas cosas:

«En nuestra opinión, lo más conveniente sería quizá que los que conformen las Juntas Generales cuando se dé la efeméride como tal, vean la idoneidad o la oportunidad, vean o tengan absolutamente claro que no procede, vean o no vean la oportunidad de adoptar algún acuerdo similar al que en estas fechas, en este momento, nos plantea el Partido Popular.» 

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Notas.

[1] Gonzalo Fernández de Oviedo,  Libro de los infortunios y naufragios, cap. 1, Proemio. En La historia general de la Yndias. Primera parte. Sevilla, 1535, fol. clxiij r. El texto definitivo dice al final: «algunas (y aun muchas) historias de esta calidad» ; cfr. J. Amador de los Ríos (ed.), Historia General y Natural de las Indias. Madrid, Real Academia de la Historia, 1855, 4: 462.

[2] En Navarrete, Colección de los viajes y descubrimientos, t. 4 (Madrid, 1837), pág. 369, Gubileta: errata, por Çubileta.

[3] Del mismo grupo de prisioneros, el llamado ‘Vasquito’, enrolado como paje de la ‘Victoria’, era gallego incluso de apellido, hijo de Vasco Gallego. Vasco, apócope de Velasco. 

[4] También ex prisioneros de los portugueses, pero en la isla de Tidoro (Maluco), donde las dos únicas  naos supervivientes, la  insignia ‘Trinidad’ y la ‘Victoria’, se separaron, repartidos hasta 1800 quintales de clavo entre ambas. La ‘Victoria’ en diciembre de 1521 emprendió el tornaviaje por la vía Portuguesa de Buena Esperanza, evitando las bases portuguesas, hasta Cabo Verde, y de allí al punto de partida. La ‘Trinidad’, con unos 60 hombres, una vez carenada intentó el retorno a Nueva España por el Pacífico, dejando en la isla una minifactoría improvisada a cargo de 5 hombres para guardar, con los aperos, el remanente de clavo, y comprar especias. Fracasado su empeño, la ‘Trinidad volvió proa, pero fue apresada por los portugueses, ya avisados del proyecto español. Todos los prisioneros de la armada española fueron tratados sin contemplaciones, como intrusos contrabandistas de especias, monopolio portugués.

[5] La cifra exacta se desconoce. La estimación más alta, 250 hombres, figura en la declaración de Martín de Ayamonte, grumete de la ‘Victoria’ prófugo que «se fue a nado de noche a la isla de Timor», en el fuerte de Malaca a sus captores portugueses. En la huida le acompañó un Bartolomé de Saldaña, «hombre de armas y paje que fue del capitán Luis de Mendoza, que Dios haya», según la Declaración de las personas que fallecieron en la armada de Magallanes, que pone la deserción en miércoles 5 de febrero. En el rol de J. Gil figura con el nº 168 entre los ‘sobresalientes’ de la misma nao. Cfr. Auto de las preguntas que se hicieron a dos españoles… venido de Timor.

[6] Uso ‘vascongado’, porque en aquella época vascos (o bascos) eran los del actual país vasco-francés, la llamada entonces Tierra de vascos. Los de las Provincias Vascongadas se llamaban en general vizcaínos, como vizcaíno el vascuence en cualquier dialecto, de modo que hasta un navarro podía decirse vizcaíno si era ‘del vascuence’. Para las cifras de participantes en la expedición de Magallanes-Elcano, no siempre iguales ni exactas según las fuentes, sigo sobre todo a Juan Gil, “Los hombres y el rol del viaje de Magallanes”, en In Medio Orbe (II). Personajes y avatares de la I Vuelta al Mundo (Manuel J. Parodi, coord.), Sevilla, 2017, págs. 31-57; el rol, por naves, en págs. 47-57. Cfr. Navarrete, o. cit., págs. 12-26.

[7] Cfr. Juan Gil, “Marinos vascos en la armada de Magallanes-Elcano». Boletín RSBAP, 74 (218): 139-157). Conferencia impartida en Museo de San Telmo, San Sebastián, 5 de junio 2018. Daniel Zulaica, Elcano, los vascos y la Primera Vuelta al Mundo. Guetaria, Fundación Elcano, 2019 (con Apéndice doocumental).

[8] Pensemos sólo en una operación mercantil con su balance de pérdidas y ganancias materiales. Todo lo demás fue una aventura y sacrificio humano incalculable, y en lo comercial y político, una inversión aleatoria.

[9] Quintalada.  Cantidad que del importe de los fletes, después de sacar el daño de averías, resultaba del dos y medio por ciento del producto líquido, para repartirla a la gente de mar que más había trabajado y servido en el viaje. (DRAE)

[10] “Declaración de las personas que fallecieron en la Armada de Magallanes, y a qué tiempo. En Documentos para el V Centenario de la I Vuelta al Mundo” (Transliteración por Cristóbal Bernal), pág. 2.

[11] El alguacil Espinosa mató de una puñalada al capitán de la ‘Victoria’ Luis de Mendoza, mientras el capitán de la ‘Concepción’ Gaspar de Quesada hería de muerte a Juan de Elorriaga, maestre de la nao ‘San Antonio’, por oponerse a la rebelión. 

[12] Sabiendo además que era un «caballero de Burgos», se le relaciona de inmediato con los famosos judíos conversos Cartagena, el ex rabino burgalés don Pablo de Santamaría y su hijo don Alonso de Cartagena, ambos obispos de Burgos. Entre los ‘desterrados’ figuró también un clérigo, no por conspirador, sino por haber hecho al comandante ciertas observaciones sobre el infierno. El gran escarmiento que hizo Magallanes, unido a la desconfianza por su hermetismo, tuvo por consecuencia la deserción y retorno a España de la ‘San Antonio’, la mayor de las naos y su mayor despensa, cuya falta se notó luego de manera trágica en la travesía del Pacífico.

[13] Auto, v. nota 5.

[14] Cfr. Relación de varios acaecimientos sucedidos a la armada de Magallanes cuando iba a la Especiería, y vuelta de la nao San Antonio el 8 de mayo de 1521, que surgió en el puerto de las Muelas. En D. Zulaica, o. cit., Apéndice documental, Doc. 5, pág. 223.

[15] Stultus quoque si tacuerit sapiens putabitur, et si conpresserit labia sua intellegens (Proverbios de Salomón, 17: 28).

[16] Afinando, la obra tampoco cumplía la otra base, haber sido «publicada el año anterior», pues lo fue el mismo año 2016. La obra había sido presentada y defendida por Andrés Urrutia como presidente de La Real Academia de la Lengua Vasca (Euskaltzaindia). La candidatura fue aceptada, y el premio se concedió con toda la facilidad que convenía al momento político, resultando difícil admitir la «serie de despistes», como alegó el ministro

[17] En castellano.

[18] Kristoren, de Cristo, o del cristo. Coloquial, según el diccionario. Kristo(re)n enfrentamentua, enfrentamiento del cristo; kristo(re)n foioioa (?), follón del cristo (supongo, en el diccionario no lo veo).

[19] Barriro, de nuevo, otra vez;  pero también nuevamente, recientemente, hace poco. Aquí tal vez quiere decir en breve, según la nota siguiente [20].

[20] La Junta Santa comunera se constituyó el 29 de julio 1520. En Aquisgran, el 23 de octubre, Carlos I de España es coronado Rey de Romanos y Emperador electo. El 27 de noviembre, viajando Carlos de Maguncia a Worms, Magallanes sale del estrecho al Pacífico. El 22 de octubre de  en Audenarde Carlos V ratifica las Capitulaciones imperiales. Un año después, el 9 de noviembre de 1521, muerto Magallanes, Elcano llega a las Molucas, de donde zarpa el 18 de diciembre rumbo a España por la ruta portuguesa de Buena Esperanza. El 6/7 de Septiembre de 1522, estando Carlos en Valladolid, la ‘Victoria’ de Elcano arriba a Sanlúcar de Barrameda. Finalmente, el 28 de octubre Carlos otorga perdón general a los que participaron en la guerra de las Comunidades. 

[21] Papel, eEn castellano.

[22] Igual, en castellano; igual, en el sentido de lo mismo, o bien, tal vez.






domingo, 30 de agosto de 2020

‘La redondeza del mundo’

 

«Más sabera tu Alta Majestad, lo que en más habemos de estimar y tener es que hemos descubierto e redondeado toda la redondeza del mundo, yendo por el occidente y veniendo por el oriente» (Elcano, Carta a Carlos V, 1522.09.06)[1]


Hace un año Ramón Tamames  en su blog (2019/08/14) recordaba algo tan sabido como importante y olvidado:

«Ni Magallanes ni ninguno de sus capitanes portugueses, pensó nunca en volver a España por la vía del Índico. No imaginaron dar la primera vuelta al mundo de la Historia –que muchos le atribuyen indebidamente—, sino que sólo pensaron en retornar por el hemisferio español del Pacífico. De ahí el gran mérito de Elcano que sí decidió circunnavegar el globo.» 

Pocos días antes (sábado, 10 de agosto), se había inaugurado el V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo. Celebración todavía abierta, dado que el viaje de la nao Victoria duró tres años: desde 1519 (Sevilla, 10 de agosto/Sanlúcar, 20 de septiembre) hasta 1522 (Sanlúcar, 6 de septiembre/Sevilla, 7-8 de septiembre).[2] 

Dicha inauguración la presidió la vicepresidente primera del gobierno en funciones, Carmen Calvo. Los reyes no asistieron por encontrarse en Palma de Mallorca, es decir, porque su presencia no fue requerida. Después de todo, su presidencia de la Comisión Nacional creada al efecto era sólo honoraria. Tampoco estuvo Pedro Sánchez, que se hallaba de asueto  en el vecino Coto de Doñana. Patético. Y la de Cabra, genio y figura, aprovechó la efemérides para largar otra de sus ocurrencias, esta vez como ‘feministra’ de Igualdad [3]

Partiendo de que «una sociedad como la nuestra tiene que tener a sus Magallanes y a sus Elcano», tras la pregunta retórica, «¿dónde están, qué inventan, cómo se arriesgan?», invitó a todos a buscarlos, dando como pista que la «única novedad de esos Magallanes y Elcanos que buscamos ahora es que la mitad son mujeres»

Ya se sabe –y por si no, Susana Díaz lo remachaba en pro de la Ley de Memoria Histórica bien entendida– que el objetivo es «construir una sociedad que no mire hacia atrás, sino hacia adelante»; no le pase como a la señora de Lot, convertida en estatua de sal por curiosona de lo que estaba ocurriendo tras su cogote. Así también para la Calvo ‘estos fastos’ (que decía Arzalluz) del pretérito sólo cobran sentido si se aplican a desentrañar y mejorar el futuro. Tal vez por eso se refirió al pasado visto al bies, al recordar 

«una gran gesta española, la de 239 hombres en cinco naves para intentar conocer el mundo», para concluir que su «capacidad de querer entender el mundo y desentrañar los misterios de la naturaleza nos convocan aquí para rendirles honores, 500 años después». 

Digo, si no sería tal metedura de remo –en cuanto al supuesto motivo de curiosidad científica pura de la expedición– la que inspiró a Tamames la conveniencia de repetir que no hubo tal cosa. ¿A Tamames? Al propio José Calvo Poyato, hermano de la disparatante, que como historiador podría haberla asesorado, y justo por entonces publicaba su novela histórica ‘La ruta infinita’. Entrevistado sobre su trama histórica, el autor (como Tamames) deseaba

«aclarar algo que me parece un error muy extendido: Magallanes no sale para darle la primera vuelta al mundo. Magallanes sale para encontrar ese paso que permita llegar al Pacífico y por tanto, a la selva de las especias. Es más, Carlos I dice en las Capitulaciones que se firman en Valladolid –así consta–  que no entren en aguas portuguesas, que si navegan hasta las especias vuelvan luego por el mismo camino. Carlos I no quiere problemas con Portugal, entre otras cosas porque está negociando el matrimonio de su hermana con el rey portugués y van a ser cuñados.[4]  Quien toma la decisión de no volver por el mismo camino y dar la vuelta al mundo es Elcano, desobedeciendo las órdenes del rey, que no era tampoco poca cosa en la época eso de desobedecer una orden del rey. De hecho, cuando Elcano llega a Sevilla, el rey le pide cuentas por aquello. Lo que ocurre es que lo que han hecho es tan grande, que el rey se olvida de que lo han desobedecido.»  

Para agosto de 2019, la Calvo ya tenía asumido que Sanlúcar de Barrameda, como El Rocío,  cae a la izquierda de la Punta de Tarifa en el mapa, por lo que el viaje de la pareja Magallanes-Elcano «a conocer el mundo» empezó y acabó en el Atlántico vía Pacífico e Índico; y así no lo calificó de «explosión mediterránea», como lo habría hecho sin vacilar en 2005.[5] A ese acierto unió el de reconocerlo como «gran gesta española»

Menos mal, porque la autodenominada ‘izquierda progresista’ tenía enfilada cualquier exaltación nacional de lo que, según ellos, fue ‘imperialismo genocida’, y de ahí para arriba. Y el nuevo régimen de Sánchez pretendía encarnar todo progresismo de izquierdas. 


Una celebración problemática

Para entenderlo mejor, retrocedamos en el tiempo. No se olvide que la Comisión nacional para el V Centenario de la primera Vuelta al mundo se creó por real decreto firmado el 12 de junio 2017 por Felipe R. y Soraya Sáenz de Santamaría. Poco después, el 30 de agosto, el Ministerio de Defensa-Armada, cumpliendo previsiones del decreto, creaba su propia comisión. En lo positivo, una plétora de proyectos varios: académicos, artísticos, literarios,  etc.[6] 

También tuvo críticas merecidas. Por ejemplo, la Comisión Nacional la formaban elementos del gobierno y la administración, lo mismo que su ejecutiva e incluso la comisión técnica. Hasta los comités especializados quedaban encorsetados en un organigrama administrativo. Otro rasgo pintoresco era fijar que el funcionamiento de la Comisión Nacional y sus órganos «no supondrá incremento de gasto público». Eran cargos honoríficos que trabajarían gratis. Algunos otros lunares se notaron. Con todo, lo más grave era que, reconociendo el preámbulo del decreto la importancia del «asombroso periplo de nuestra Marina» para el « desarrollo y proyección de Europa y, en especial, de los países ibéricos», no se contemplaba acción conjunta con Portugal, la patria de Magallanes, que por su parte anunciaba su propia celebración conmemorativa, como de hazaña portuguesa.  

A aquella comisión nacional se había adelantado el Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, que desde 2016 viene celebrando ediciones del Congreso Internacional ‘In medio Orbe’, sobre Historia de la I Vuelta al Mundo

El 1º de junio de 2018 cae Rajoy, y otras cosas se vuelven importantes, cierto; pero para entonces ya había ideas, proyectos en marcha y también realizaciones positivas. La crítica ‘negacionista’ por su parte arreció, y lo más cómodo para capearla era hacer coro al patriotismo luso, concediendo que el viaje de Magallanes fue empresa portuguesa, no española. (Un paladín de esta tesis era el expresidente Rodríguez Zapatero, tengo entendido.) ¿Qué actitud adoptaría el nuevo gobierno?

En septiembre, Carmen Calvo como vicepresidenta y ministra de la Presidencia en funciones –heredera por tanto de Soraya– abría el pleno de la meritada Comisión nacional. De su discurso (dejada aparte la sintaxis maltrecha), la prensa pudo destacar, y en buena parte criticar, el perfil españolista patriota: 

«Queremos recordar a un español y a un portugués, que no han hecho otra cosa que atribuirle prestigio a la imagen de España y también a la de nuestro hermano y vecino país de Portugal… Este pleno… tiene que perseguir tres objetivos prestigiosos: … [el tercero,] actividades internacionales que reporten a nuestro país el prestigio que le corresponde, la constante autoestima que los españoles sentimos por nosotros mismos, a través de las figuras de Elcano y de Magallanes. Sólo admitiremos los proyectos que pasen el filtro de la calidad, y que corresponde con lo que celebramos … y con el nombre de nuestro país, España… Una celebración constante: constante, … por lo que España pudo aportar al mundo con este viaje de descubrimiento… Dejaremos como siempre una puerta abierta a la mejor historia de España... Todas estas celebraciones… no pueden llenarnos más que del natural y legítimo orgullo de ser lo que somos, y también nos obliga a hacerlo todo de la manera más perfecta posible.» 

He alargado el extracto literal de un breve parlamento de siete minutos y medio, para que se vea que el patriotismo no fue nota de paso o de adorno, sino el basso ostinato de la sonata. De hecho, en ello se centraron las críticas a la nueva estrella egabrense, pasando por alto incongruencias, anacolutos o simplemente giros divertidos, como decir que el viaje «aportó un dato definitivo sobre la Tierra: nuestra estructura verdadera», forma curiosa de referirse a la esfericidad.  

A Carmen Calvo todavía le inspiraba su gran corazón, y le llevó su tiempo hacerse idea del V Centenario a tono con el discurso de la izquierda progre, máxime con la creación del nuevo gobierno de Pedro Sánchez en abrazo siamés con Pablo Iglesias. Un híbrido que, por lo que a ella tocaba, le obligó a admitir al odiado ‘Coleta’ como rival Vicepresidente segundo, y a ceder la cartera de Igualdad a la compañera del intruso, Irene Montero

La mudanza no implicaba renuncia al patriotismo oral. Doña Carmen, como su jefe Sánchez, sigue invocándolo, entendido sobre todo como apoyo de la oposición al gobierno. El chip a cambiar era el de la Vuelta al Mundo, que de empresa española pasaba a ser empresa portuguesa, con acolitado español e internacional, para gloria y beneficio de la humanidad. 

A todo esto, Portugal avanzaba por su cuenta en su plan conmemorativo de la que consideraba empresa nacional portuguesa. ¿Habría dos Centenarios de dos Vueltas a dos Mundos distintos? Finalmente, por enero de 2019, ambos países ibéricos se avinieron a  un compromiso o componenda de celebración más o menos conjunta.

Dentro de España, algunos defensores de la hispanidad de aquel primer periplo mundial, frente al tesón de los ‘negacionistas’, tanto los lusos como los ilusos hispanos progres y nacionalistas, apelaron a la Real Academia de la Historia, que en 10 de marzo emitió un Informe técnico aclaratorio. No diré yo que lo hizo mal, sólo me pregunto si fue necesario, conveniente, oportuno y sobre todo práctico. Necesario, no parece, dado que la gran mayoría de historiadores abordan el tema con seriedad. Conveniente, siempre lo es  que las reales academias cumplan su función, si no de ‘limpiar y fijar’, sí de orientar sin dogmatizar. ¿Oportuno?...

Estaba próxima la fecha, 1 de abril, para la presentación de la celebración acordada conjunta hispano-lusa del V Centenario. Presentación en acto doble, el mismo día, primero en Madrid, luego en Lisboa, a cargo de Carmen Calvo y del ministro de Negocios Extrajeros de Portugal, Augusto Santos Silva

Pero doña Carmen reservaba una sorpresa muy suya. Se ve que para entonces había progresado desde aquella candidez patriotera del año anterior. Se ve también que el informe de la RAH no le había hecho ninguna gracia. ¿A ella con informes académicos, y a instancias del ABC? «La batuta del V Centenario la llevo yo», se dijo. Y al efecto invitó al historiador José Álvarez Junco a sentar cátedra en la presentación del 1º de abril con un contrainforme correctivo.   

No sé decir si, como leo en el mismo ABC, la socialista le pidió literalmente al historiador «que certifique que la hazaña de Magallanes y Elcano no fue española».[7] La verdad es que tampoco Álvarez Junco necesitaba mucha presión para certificarlo, repitiendo su viejo mantra negacionista que voici

Este fue el mensaje de encargo[8]:

«Lo único que yo quería decirles aquí hoy prácticamente es una única idea. Lo que me gustaría transmitirles es que en esta conmemoración hay lugar para muchas cosas, menos para glorias nacionalistas actuales. Porque esto no dice nada en favor de España en concreto, de Portugal en concreto. Primero, España no existía. La Corona de Castilla. Claro que había habido la unión de reinos en una sola cabeza, pero quien está controlando el comercio americano y quien rivaliza con Portugal, el rival de Portugal no es España, es por supuesto Castilla. Los sujetos políticos actuales no son los de entonces. La misma palabra ‘España’, que se utiliza ya entonces, no significa lo que hoy, que es la Península Ibérica menos Portugal. Entonces la palabra España significaba Península Ibérica, incluido Portugal, por supuesto. El único papa que sale de España en la Edad Media es Petrus Hispanus.[9] Petrus Hispanus había nacido en Lisboa. En términos actuales no era un español técnicamente. Es decir, las palabras, incluso cuando existen las mismas, no significan lo mismo que ahora [sic].

Segundo, a grandes personajes, aventureros, gente buscadora de gloria, o de dinero o el poder, no les interesaba tampoco esa identidad colectiva. A un Magallanes, igual que a Colón unos años antes, no le interesaba mucho saber si servía al rey de Portugal, al rey de Castilla, o a quien sea. Él lo que  quería era buscarse un lugar en la historia y conseguir gloria y conseguir poder, como era propio de la sociedad del antiguo régimen [sic].»[10

Pero hombre, D. José, ¿conque las cosas cambian? Hasta ahí llegamos, no nos descubra usted a Heráclito. Abra usted su Maquiavelo y verá que el secretario florentino habla de ‘España’ sin los remilgos de usted, como habla del ‘Rey de España’ en un mismo contexto político junto con el ‘Rey de Francia’. Y vaya si afinaba en ‘sujetos políticos’ el autor de El Príncipe, cuando escribe (1513): «Tenemos en nuestros tiempos a Fernando de Aragón, presente rey de España».[11] 

Cierto que Carlos V no se tituló Rey de España, por el problema de su madre doña Juana, la legítima Reina de España a la muerte del abuelo  Fernando el Católico, pero incapaz para gobernar. Asociado a ella en el reinado, Carlos prefirió usar la lista de títulos sobre sus estados: Rey de Castilla, de León etc. etc. Y esto sí que era un anacronismo, en la Europa moderna de los reyes de Inglaterra, Francia, Portugal, etc. Porque no eres lo que tú te llames, sino cómo te reconocen los demás; y para los demás estados, con sus embajadores y diplomacia, empezando por la Santa Sede, Carlos era el Rey de España, y todo el mundo entendía lo que a un Álvarez Junco no se le alcanza. Así lo vio Felipe II, y sin mudanza alguna de régimen se llamó rey de España, dejando para el protocolo la engorrosa lista de títulos hereditarios. Así el rey actual don Felipe VI es rey de Jerusalén, Duque de Atenas y muchas cosas más –incluso Señor de Vizcaya y de Molina–, por pura antigualla histórica. Porque el adjetivo ‘histórico’ también significa ‘que pasó a la historia’, florones decorativos, flatus vocis. Aunque eso al menos, como pide el DRAE (‘histórico’, 2ª acepción), «ha tenido existencia real y comprobada»; no como pretendidos ‘derechos históricos’, que en la Constitución entraron por la puerta de atrás sin decirse lo que son ni cuales sean. 

El mismo Maquiavelo cierra su ensayo con una «exhortación a apoderarse de Italia y liberarla de los bárbaros»; tarea que pedía «príncipe nuevo», como podría ser Lorenzo el Magnífico, a quien lo dedica. Y esto me lleva al punto 2º de la homilía de Álvarez Junco, donde penetra en las almas y las intenciones de Magallanes, Elcano y compañía, para decidir que eran unos individualistas sin interés por una identidad colectiva, ni por saber a quién servían, «como era propio de la sociedad en el antiguo régimen». ¿Alcanza este concepto a la sociedad italiana de Maquiavelo? Porque Maquiavelo no se dirige al muy ‘republicano’ tirano Lorenzo  para adularle o bailarle el agua, sino porque ambos participan de un mismo sentido de italianidad, necesitada de un estado independiente. En fin, yo diría que la Italia nacida en el siglo XIX puede reconocer como italianos legítimos a Dante, a Miguel Ángel o a Galileo y estar orgullosa de ellos, con más sentimiento que a Cicerón, a Virgilio o a Augusto.

Del mismo Álvarez Junco es este párrafo impecable, publicado años atrás, sobre el oficio y compromiso del historiador:

«Supongo que es imposible soñar con una situación en la que la Historia no sea manipulada, en la que se deje de pedirnos a los historiadores que avalemos con nuestro relato las propuestas de algún grupo de poder. Pero no deberíamos prestarnos.»[12] 

Pues bien, allí estaba él mismo en persona renegando de su buen propósito, a instancia de una mujer política y poderosa que, cambiando de clave ella misma, le marcaba la pauta frente a la Real Academia de la Historia. ¿Tanto puede el ‘dinero de nadie’? Ella naturalmente se lo agradeció. Y como la Calvo no sería quien es sin poner en un brete a la Lógica, calificó la intervención de «certera», es decir, adecuada al propósito de colaboración entre ambos países ibéricos hermanos y amigos. Oigan, si no:  

«Se trataba de encontrar un punto de colaboración entre ambos países, para celebrar un hecho del pasado, pero que tuviera significado de presente. Agradezco mucho al Prof. Alvarez Junco que haya tenido una intervención certera: no podemos interpretar con los ojos del presente los acontecimientos del pasado, y además este Gobierno no lo pretende». 

Pasado, presente, interpretar  con los ojos, celebrar para significar… ¡Que empanada! La entonación y la mirada en el vídeo lo dicen todo. La obsesión era dejar a España lo más fuera de juego posible. 

Contraste del orador y oradora españoles con el discurso del representante portugués Santos Silva,  leído en español, donde sin intenciones, interpretaciones ni distingos, ceñido a la claridad objetiva de los hechos, recordaba cómo, 

«tras la muerte de Magallanes en el  combate de la isla de Mactán, el mando de la expedición fue atribuido a otros oficiales; el último de los cuales, Sebastián de Elcano, decidió regresar a España por el Índico, concluyendo así la vuelta al mundo. Siguió una ruta bien hacia el sur, evitando los barcos portugueses que dominaban la ruta más conocida y cercana a la costa, lo que constituyó otro hecho notable de navegación y liderazgo. La decisión y los capitales empeñados en la expedición eran castellanos. El conocimiento que la expedición movilizó provenía de la cultura árabe, de la cultura judía y de la cultura europea, y fue desarrollado por italianos, españoles y portugueses. Los comandantes, pilotos y marineros participantes en la expedición provenían de una decena de nacionalidades distintas. Fue un italiano, Antonio Pigafetta, su cronista. La ruta atravesó lo que hoy equivaldría a once diferentes países...» 

 Una lección de objetividad y elegancia, impartida no sin ironía, reconociendo el papel decisivo de Elcano y de Castilla, pero mentando también a España como ya existente entonces, frente al sofisma delirante de Álvarez y la confusión mental de la Calvo. ¿Sabe realmente esta señora de qué está hablando? Pone los pelos de punta sólo pensar en un Centenario ajustado a su programa. 


La Victoria, viento en popa sin políticos

Por fortuna tenemos buenos especialistas en Historia que saben hacer su trabajo y divulgarlo con provecho. Recuerdo, por ejemplo, a los del II Congreso Internacional sobre la Primera Vuelta al Mundo, en Sanlúcar de Barrameda, octubre de 2017. Dedicado a las personas que tomaron parte en la aventura, allí nadie buscó con la linterna de Calvo a los Magallanes de hoy, a los Elcanos y Elcanas que nos arreglen la vida al gusto de doña Carmen, y todos los especialistas sabían mirar al pasado sin complejos progres, machistas, ecologistas  o nacionalistas. En charlas a cuál más interesante, se hablaba del plan grandioso y de los cortos medios para realizarlo, suplidos con voluntad, inteligencia y resistencia increíble de unos hombres, los héroes y los villanos –a menudo, los mismos personajes–, evocando y recreando un mundo no tan ajeno al nuestro, pues de aquel mundo venimos.



Recuerdo en particular las intervenciones de Juan Gil Fernández y de Consuelo Varela Bueno. El académico, en “Los hombres y el rol del viaje de Magallanes”, trazó el cuadro humano y social de los miembros de la expedición y también las dificultades que tuvo la leva, en parte por ser portuguesa la comandancia y por el carácter brusco de Magallanes. Por su parte, la siempre docta y amena doña Consuelo habló de “Los supervivientes del viaje de Magallanes-Elcano”, como individuos y por categorías. Para ello partió de la inscripción en azulejos en una pared del Ayuntamiento de Sanlúcar, con los nombres de los 18 hombres que arribaron al puerto en la ‘Victoria’, enmendando con finura varios errores. Habló también de los demás supervivientes que luego fueron llegando a España. 

Pero la estrella del Congreso, y en cierto modo una de las estrellas de la celebración, es Borja Aguinagalde, con su reciente hallazgo del Archivo personal de Elcano, cuya joya es la carta autógrafa o ‘aviso’ del capitán de la ‘Victoria’ a S. M. el Rey notificándole de primera mano el rendimiento del viaje a la Especiería. Viaje que resume como muy penoso, también fructífero y prometedor, aunque lo más de estimar, según el propio navegante, fue haber dado la primera vuelta al globo. O como él lo dice mejor, repito, de puño y letra: «que hemos descubierto e redondeado toda la redondeza del mundo, yendo por el occidente y veniendo por el oriente»

De estas tres conferencias quiero señalar la parte que toca a los tripulantes vascos, incluidos los héroes que rindieron viaje en la carabela o carraca ‘Victoria’. Porque aparte del capitán Elcano, guipuzcoano de Guetaria, con él volvieron tres vizcaínos: Juan de Acurio, de Bermeo, Juan de Arratia, de Bilbao, y Juan de Zubilleta, de Baracaldo. De 18 hombres, 4 es buena proporción. ¿Héroes nacionales? Para la nación española, sí. Para el nacionalismo vasco… ¡Ay!, eso mejor si se queda para otro día.

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[1] «Fecha en la nao Vitoria (sic) en Sant Lúcar, a 6 de setiembre de 1522». Cfr. Borja Aguinagalde, “Las dos “cartas” que escribió el capitán Juan Sebastián de Elcano a su regreso”; en La primera vuelta al mundo. Edición conmemorativa del V Centenario del viaje de Magallanes y Elcano, 1519-1522, Taberna Libraria, Madrid, 2019, pgs. 145-176 y 232-233. Del mismo, “El archivo personal de Juan Sebastián Elcano, marino de Guetaria”; en M.J. Parodi (coord.), In medio orbe (II). personajes y avatares de la I vuelta al mundo. Junta de Andalucía, 2017, págs. 65-93. El libro recoge las ponencias presentadas en II Congreso Internacional sobre la I Vuelta al Mundo-'In Medio Orbe'.  Sanlúcar de Barrameda, 20-21 sept 2017. La ponencia de B. Aguinagalde, págs. 65-93. Dada en el Congreso el 21 a las 19 h. 

[2] Por haber navegado en sentido contrario al giro del globo terrestre los tripulantes ‘perdieron un día’, que por el contrario habrían ‘ganado’ de haber navegado hacia oriente: un día, no de viaje, sino de calendario. Un día entero por cada vuelta al mundo pierden o ganan de hecho los modernos navegantes espaciales que, como los de la EEI, la dan en hora y media; paradoja resuelta con atenerse al horario de tierra.

[3] El término ‘feministra’ se aplicó primero a Carmen Calvo, luego a Irene Montero su sucesora en el Ministerio de la cosa, aunque ésta al menos puede tomarlo como un cumplido, independientemente de la intención que lo inspiró, dado su feminismo totalitario y salvaje. La Calvo por su parte llama a la Montero ‘ninistra’, «mote tan agudo que no parece suyo» (Santiago González), y que, éste sí, ofende a la interesada.

[4] «No descubráis ni hagáis cosa en la demarcación y límites del sacratísimo rey de Portugal, mi muy caro y muy amado tío y hermano, ni en perjuicio suyo». Carlos I de España  y Manuel I de Portugal tenían firmado un tratado de confederación y alianza (Almeirim, 2 de enero 1519)

[5] El 18 de mayo de 2005, así lo contaba Antonio Burgos, Andalucía toda era un reír al correr de la noticia: «La Ministra de Cultura Carmen Calvo ha definido El Rocío como “la explosión de la primavera en el Mediterráneo»!!! Pásalo»

[6] Listado completo de proyectos V Centenario (a mes de Septiembre 2019). En total 246, repartidos por 11 tipologías de actividad.

[7] Artículo de Jesús García Calero en ABC (2019-04-03). V. también, del mismo, ABC (2019-03-12).

[8] Su entonación y gesto me recuerda al fray Ubertino de Casale en ‘El nombre de la rosa’. En el doblaje español, naturalmente. 

[9] El Petrus Hispanus, entre los universitarios de la baja Edad Media, era el nombre que se daba a varios libros de texto de un profesor de ese nombre en la Universidad de París, en particular unas muy populares súmulas o Resúmenes de Lógica. También se le atribuyeron libros de medicina, de ciencias naturales y hasta de magia. El icono personal, para unos, era de gran sabio absorto en su ciencia y despreciador de los frailes que por el siglo XIII irrumpen en las universidades; un dómine rutinario y obtuso, según otros (los frailes, supongo). Qué tuvo que ver el tal sujeto con el cardenal Pedro Juliano, en tiempos de Carlos de Anjou y sus pretensiones en Italia, es objeto de debate. A la muerte del papa Adriano V (1276), tras reñido cónclave, Juliano salió elegido papa con el nombre de Juan XXI, con la particularidad de que jamás hubo un Juan XX. Juan XIX llevaba muerto casi dos siglos y medio, y desde entonces tal vez se había perdido la cuenta. Por lo demás, el nuevo papa sólo vivió ocho meses, hasta mayo del año siguiente. Había nacido en Lisboa, cuando Portugal ya era independiente del reino de León. La razón de llamarle Pedro Hispano puede ser la que dice Álvarez Junco, pero me extraña, y pienso que pudo ser un mote que le pusieron por su afición a silogismos u otra burla parecida. 

[10] Sin entrar en liza sobre el significado y alcance de la expresión francesa ‘ancien régime’, chirría aplicarla  así como así a la monarquía española, cuando todavía funcionaba cierto pactismo, foralidad y juramento real de las misma, algo impropio de la monarquía absoluta. Pero no le doy importancia por eso, sino por su empleo para caracterizar valores determinantes de la conducta de los espíritus emprendedores. 

[11] En el famoso cap. 21. La obra, escrita en 1513 con el título latino De Principatibus (Sobre los principados), se tituló Il Príncipe desde su primera edición en 1532, con los títulos de los capítulos en latín. 

[12] ‘Los malos usos de la Historia’ (El País, 2013-12-22). El párrafo, en el contexto de un artículo antinacionalista, continuaba diciendo: 

«Las propuestas políticas, por radicales que sean, son legítimas, siempre que no se basen en la coerción sobre los demás. Pero no lo es la deformación del pasado.Si la nación fuera un ser vivo e individual —que no lo es—, podríamos parodiar la situación diciendo que si un día alguien quiere separarse de su pareja, porque ha dejado de quererla o se ha enamorado de otra persona, tiene derecho a ello. Pero que no es necesario —ni legítimo— que añada que a lo largo de todos estos años nunca la quiso y que solo se unió a ella porque le pusieron una pistola en la espalda. Si lo que se quiere es plantear una demanda política, hágase. Pero no nos obliguen a reformular la narración histórica para adecuarla a esa demanda.»

Ni que decirlo, esa crítica al separatismo catalán no podía ir sola sin el contrapeso antiespañol: 

«Ahora parece que el PP catalán pretende organizar un simposio alternativo, en el que se defienda el amor de España por Cataluña, bajo el paraguas de la RAH. Detrás de él latirá la creencia, rotundamente expresada por Rajoy, de que España es “la nación más vieja de Europa”. 


Comentarios:


Belosticalle 1-09-2020, 19:50

A mi querida y admirada Viejecita, gracias también por su comentario en BSG. Veo que sigue sin poder entrar aquí, y de veras lo siento, porque aprecio sus observaciones, siempre la puntada con hilo. 

El hecho es que Blogger ha introducido un cambio radical en el editor, y sin duda tienen que depurar fallos. Por ejemplo, a mí me ha reconocido para el comentario de 19:30, pero no para el presente. 

Si el problema persiste, con ella y otros visitantes, lanzaremos una bengala de socorro. Entretanto, mis disculpas.