lunes, 16 de septiembre de 2013

El Bachoqui

por Navarth
El Euzkeldun Batzokija en la calle Correo de Bilbao

En julio de 1894, con sede en el número 22 de la calle Correo de Bilbao, Sabino funda una sociedad recreativa: el Euskeldun Batzokija (Círculo Euskeriano). A pesar de su carácter declaradamente festivo, el bachoqui es una organización política destinada a convertirse en el embrión del futuro partido nacionalista vasco. Así lo declara expresamente el artículo 2 de sus estatutos: “Una vez fundada la Asociación General de Bizkaya, cuyo nombre será Bizkai-Baztarr y cuyos estatutos serán redactados por A. eta G. 'tarr S. [1], Euskeldun Batzokija se someterá a ella”.
Estos estatutos han sido obviamente redactados por Sabino. Constan de 110 artículos de los cuales 44 son considerados ‘irrevocables’, lo que les confiere una gran rigidez. En el capítulo II se exponen los pilares de la doctrina sabiniana basada en el lema Jaungoikua eta Lagi-zarra (Dios y ley vieja):


CAPÍTULO II. Doctrina Política.
Art. 3º Jaungoikua. Bizkaya será católica-apostólica-romana en todas las manifestaciones de su vida interna y en sus relaciones con los demás pueblos.
Art. 4º Lagi-Zarra. (Bizkaya) Se constituirá, si no exclusivamente, principalmente con familias de raza euskeriana.
Art. 5º Eta. Bizkaya se establecerá sobre una perfecta harmonía y conformidad entre el orden religioso y político, entre lo divino y lo humano.
Art. 7º Anteposición de Jaungoikua a Lagizarra. Bizkaya se establecerá sobre una completa e incondicional subordinación de lo político a lo religioso, del Estado a la Iglesia.


Una Vizcaya de raza vasca en la que lo político se subordina completamente a lo religioso. Los componentes de la ideología política de Sabino, el racismo y el fundamentalismo religioso, quedan oficialmente establecidos.
Esta delimitación de la ciudadanía en función de criterios racistas será repetida unos meses más tarde, en marzo de 1895, en Bizkaitarra:


“¿Qué es, pues, lo que respecto de la pureza de raza se contiene en el programa nacionalista? Puede reducirse a los puntos siguientes:
1º Los extranjeros podrían establecerse en Bizkaya bajo la tutela de sus respectivos cónsules; pero no podrían naturalizarse en la misma. Respecto de los españoles, las Juntas Generales acordarían si habrían de ser expulsados, no autorizándoles en los primeros años de independencia la entrada en territorio bizkaino, a fin de borrar más fácilmente toda huella que en el carácter, en las costumbres y en el idioma hubiera dejado su dominación.
La ciudadanía bizkaina pertenecería por derecho natural y tradicional a las familias originarias de Bizkaya, y en general a las de raza euskeriana, por efecto de la confederación; y, por concesión del poder (juntas Generales) constituido por aquéllas y éstas, y con las restricciones jurídicas y territoriales que señalaran, a las familias mestizas o euskeriano-extranjeras.


Ciudadanía plena para la ‘raza’ vasca. El resto de españoles expulsados, al menos durante los primeros años. Los ‘mestizos’, lo que decida el poder político. Puede decirse que Sabino es un adelantado a su tiempo. Concretamente se adelanta cuarenta años a las Leyes de Nuremberg.
Siguiendo los criterios de raza, el Capítulo V de los estatutos regula las restrictivas condiciones de admisión en el bachoqui estableciendo tres categorías de socios: originarios, adoptados y adictos. Los primeros son aquellos que pueden acreditar cuatro apellidos vascos. Los demás tienen que presentar algún apellido vasco, que sus abuelos han nacido “en territorio euskariano”, o una mezcla de ambas cosas. Las diferencias de estatus entre las tres categorías son muy relevantes: sólo los socios originarios son elegibles para los puestos directivos, y sólo ellos tienen voz y voto en todos los asuntos que se plantean en las juntas generales.
Todos los socios además deben ”profesar la doctrina contenida en el Capítulo II, con exclusión de toda otra que sea anticatólica, españolista o personal” . Para que no queden dudas Sabino, dentro del mismo artículo (que le queda así un poco largo) [2], se enfrasca en describir cada una de estas tres categorías prohibidas. Por ejemplo, son políticas anticatólicas “todas las liberales: la anarquista, la socialista, la republicana en todas sus formas y la monárquica en sus distintos grados; el liberalismo radical, el moderado y el catolicismo liberal.” No se le da bien sistematizar a Sabino: en la categoría ‘todas las liberales’ incluye a los socialistas, anarquistas, monárquicos y republicanos, pero deja fuera el liberalismo radical y el moderado, sean lo que sean.


Junta directiva del bachoqui en 1895
Obsérvese como Sabino emerge, imponente y con gesto torvo, desplazando a los socios de las fotos laterales que quedan con aspecto de tentetieso. 

Ante la unanimidad en la boina llaman la atención dos consejeros, uno vestido elegantemente con un canotier, y otro disfrazado de guerrillero cubano
(Juaristi comenta acertadamente que la foto evoca a Cristo rodeado de sus apóstoles)
El férreo control político-religioso-festivo que el Fundador pretende ejercer sobre sus asociados se muestra también en el Capítulo III:


CAPITULO III. REGIMEN PRIVADO
Art. 11º Se prohíbe el emitir y el recitar, en las veladas, frases o conceptos anticatólicos o españolistas.
Art. 12. Se prohíben: la blasfemia, los cantares impíos y obscenos, los juegos de azar y los cantos genuinamente españoles.
Art. 13. Se prohíbe toda discusión sobre puntos religiosos, por juzgarse indiscutible la Religión Cristiana y su Doctrina.
Art. 27. Queda absolutamente prohibida la entrada en el local de la Sociedad a extranjeros que profesen otra religión o que procedan de nación enemiga de Bizkaya.
Art. 29. Se suplica a los socios hablen en euskera a los sirvientes de la Sociedad, y prefieran en sus conversaciones el uso de su propia lengua.
Art. 30. Los socios se conducirán en el mutuo trato con la fraternidad e igualdad propias de bizkainos (salvo lo dispuesto en el artículo anterior) [3]


El esquema se cierra con la creación de una figura singular, el calificador, que será el encargado de velar por la ortodoxia e impedir las desviaciones. El calificador es elegido con carácter permanente, y sus competencias abarcan desde la evaluación de los méritos de los aspirantes al bachoqui, hasta la elección de los libros que éste debe adquirir y los diarios a los que debe suscribirse. Como es previsible, Sabino reúne en sí los cargos de Presidente y calificador del Euskeldun Batzokija.
Un afán de control tan estricto produce sus frutos, y en sólo cuatro meses Sabino expulsa a siete socios fundadores del bachoqui. Antes de que transcurra un año casi la tercera parte de los socios originales lo habrán abandonado, la mayoría de ellos expulsados.
El 14 de julio de 1894, en el balcón del Euskeldun Batzokija, se iza por primera vez en el mundo la Ikurriña diseñada por Luis de Arana. Sobre un fondo rojo, que quizás representa la sangre de los invasores, una cruz blanca simbolizando a Jaungoikua se superpone a una cruz verde de San Andrés [4]. A continuación tiene lugar una celebración:


”Al poco tiempo comenzó dentro del local la fiesta, amenizada por los albokaris, los txistularis y el piano: cantáronse multitud de zortzikos, marchas y otros cantos genuinamente euskarianos, ya por notables solistas miembros del orfeón, ya en coro por todos los socios; y se bailaron el aurresku y el ariñarin; caracterizándose la fiesta por tal orden, tal entusiasmo, tal franqueza y un sabor tan marcadamente euskariano, que todos salimos declarando no habernos encontrado jamás en una fiesta de gente tan jovial y de corazón tan noble y sencillo, de cualidades tan características de nuestra raza.”


En conjunto los hitos del relato parecen señalar la secuencia de una patriótica curda, con los invitados emergiendo finalmente del local en la fase de exaltación de la amistad (la de ‘emisión de cantos regionales’ ha tenido obviamente lugar en el interior). Hay que recordar que el bachoqui se encuentra en pleno centro de Bilbao, en una casa de vecinos que no soportan con ecuanimidad la euskariana celebración. Uno de ellos se queja a Sabino del ruido alegando tener a su madre enferma, pero su requerimiento es rechazado por los intereses superiores de la patria. Este vecino interpondrá posteriormente una denuncia, y Sabino reaccionará como acostumbra cuando alguien se interpone en su camino: señalándolo como maketo o maketófilo según sus apellidos [5]. En este caso le dedica un artículo en Bizkaitarra titulado Un fino maketófilo. La serie de denuncias y artículos acabarán llevando al calabozo a Sabino por primera vez.
El Euskeldun Batzokija se prodigará en celebraciones alegres y ruidosas, dedicando por el contrario escasa atención a la programación cultural. En toda la etapa sabiniana no se le conocerá presentación, ponencia o conferencia alguna: únicamente una cena para celebrar el estreno de una obra de Resurrección María de Azcue. En realidad el Euskeldun Batzokijaes el antecesor de lo que más tarde se conocerá comoherrikotaberna, institución patriótica en la que los adeptos aportan dinero a la Causa obteniendo a cambio satisfacción por el deber cumplido y bebidas alcohólicas.
Tanta alegría racial multiplica las denuncias sobre el bachoqui, y las multas comienzan a llegar. Sabino refunfuña ante la situación:


“Como ya en Maketania no nos permiten tocar el tamboril ni cantar, no tenemos otro remedio que salir fuera de Bilbao cuando queramos divertirnos a lo bizkaino.”


En general a Sabino le molesta profundamente que pongan límites a su capacidad de producir ruido [6]. Por ejemplo arremete contra un bando del alcalde de Busturia en el que se prohíbe cantar, silbar y gritar en la calle a partir de las ocho de la tarde diciendo“¡Puede estar satisfecha la anteiglesia de Busturia con esa libertad del liberal españolísimo!”
Más tarde dará una versión gazmoña de sus actividades en el clausurado bachoqui:


”tomar tranquilamente café, conversar tranquilamente entre nosotros, leer algún libro, jugar al billar, al ajedrez o al mus, tocar el piano y cantar sólo de día para no molestar a los vecinos.”


El día 26 de abril de 1895, se elige la nueva Junta Directiva delEuzkeldun Batzokija y se aprueba su reglamento definitivo. El día 31 de julio se crea sin publicidad en Bilbao el Bizkai Buru Batzar(BBB) [7]. Esta fecha se considerará la fundacional del Partido Nacionalista Vasco.


Sabino en la prisión de Larrínaga.  
El gran Parmenio nos insta a que nos fijemos en 
a) lo mal que queda la levita con las alpargatas y 
b) que a juzgar por el candado abierto 
no parece tratarse de una prisión de máxima seguridad
Entretanto, a comienzos de 1895 ha renacido el movimiento independentista cubano, y en abril se aprueba en el parlamento español la inclusión en el Código Penal de una sección dedicada a reprimir el separatismo. Se castiga asimismo su publicidad, y se declaran “ilícitas y sujetas a las penas generales del Código todas las asociaciones en que de cualquier manera se fomente la propaganda de las ideas separatistas”. La norma está dirigida contra el separatismo cubano, pero puede ser aplicada contra el vasco. Dados los incendiarios artículos que Bizkaitarra ha publicado en ese sentido, a partir de ese momento Sabino realiza penosos esfuerzos por desvincular las actividades del periódico de las del bachoqui. En una junta extraordinaria convocada a tal se declara expresamente:


“Bizkaitarra ni es órgano del Euskeldun, ni mantiene las ideas del Euskeldun, porque esta sociedad no tiene ningún fin político, ni guarda relación ninguna con ella porque aquél periódico es político y esta sociedad es puramente recreativa


Se inicia así la costumbre de compartimentalizar artificialmente una organización, encargando a una parte las acciones ilícitas y preservando otra que se dedica solo a las legales. En este caso no sirve de mucho: el 12 de septiembre de 1895 el gobernador civil ordena “la suspensión de las funciones y clausura o cierre del círculo denominado Euskeldun Baztokija”. En ese momento Sabino se encuentra ya en Larrínaga, cumpliendo una pena de un mes y once días de arresto mayor por injurias leves a su vecino.


___________
[1] Suena bastante futurista, pero estas son las iniciales con las que firma Sabino. Resulta por lo demás muy singular (y significativo) que unos estatutos contengan un nombre propio.
[2]. En realidad el artículo 60 de los Estatutos del Euskeldun Batzokija es aún más largo, porque se enreda en una diatriba al describir las ‘políticas personales’:


“Art. 60 (...) Desígnase aquí con el nombre de políticas personales, las que no tienen más ideal que los honores o las riquezas de determinadas personas, de quienes esperan alcanzar sus prosélitos su propio bienestar, postergando el bien general de Bizkaya y sacrificando los intereses morales de esta nuestra Patria en aras de intereses materiales que sólo resultan prácticos y verdaderos para aquellos caciques y sus partidarios; no designaremos aquí estos modernos partidos feudales mencionando a sus señores, porque todo el mundo conoce los nombres de los que en estos ultimes tiempos pretenden embaucar al pueblo bizkaíno y envilecerlo hasta el más bajo servilismo.”


[3] El comentario entre paréntesis es mío.
[4] Sabino ha decidido que la batalla de Arrigorriaga tuvo lugar el día de San Andrés del año 888, y que en conmemoración suya se erigió la iglesia de San Andrés de Pedernales. Esto resulta muy conveniente, pues cerca de allí nació Jaun Zauría (a pesar de ser legendario) y Sabino tiene allí una casa, lo que produce una sugestiva conjunción simbolica.
[5] Sabino emplea sistemáticamente técnicas de señalamiento y matonismo contra sus oponentes. Los ejemplos son innumerables: he aquí uno de ellos. En 1894 decide repartir 1.000 ejemplares deBizkaitarra por toda la provincia, y uno de los receptores, un boticario de Mundaca, comete la osadía de devolvérselo. Inmediatamente Sabino le dedica uno de sus insidiosos artículos: “Pues bien, ¿quién les parece a ustedes que es el único de Bizkaya que ha devuelto el periódico? Un grandísimo maketo establecido en Mundaka (...) Es también boticario y no sabemos si alguna otra cosa más (...) Su gracia es Don Natalio Sanz y Lorente, para lo que ustedes se dignen disponer.”
[6] Y aún cree que no es español.
[7] El Bizkai Buru Baztar será el órgano ejecutivo del PNV en Vizcaya. Más tarde surgirán otros similares en otras provincias.
_____________






domingo, 15 de septiembre de 2013

El parásito inseparable


«El año en que Francisco I de Francia hizo las paces con Suiza  se señaló por un monstruo nacido en Alemania.»


Así abría el gran cirujano francés Ambrosio Paré su descripción de un fenómeno humano que él pudo examinar y representó en un dibujo célebre.
El año en cuestión era 1516. La derrota de Marignano (1514) llevó a los ya no invencibles suizos a entrar en razón con Francia, y dos años después, el 20 de noviembre, las dos naciones firmaban una ‘paz perpetua’. Paré no da la fecha, sencillamente porque el dato cronológico le importa menos que la coincidencia de aquel nacimiento anómalo con un hecho histórico.
En efecto, los monstruos y prodigios, tanto terrestres como celestes (cometas, eclipses, conjunciones múltiples etc.) se tenían desde siempre como avisos de eventos buenos o malos, según la calidad del fenómenos. Lo difícil era interpretarlos.
¿Por qué se me ocurre hablar de esto?
He aprovechado la resaca de la ‘Diada monstruo’  para revisitar un museo de monstruosidades, que si ya no dan miedo siempre hacen pensar.
En mi vida académica, al explicar la Embriología comparada no podía faltar un excursus al mundo de la Teratología, la ciencia de las malformaciones mayores, que llamamos monstruos. Uno de los objetivos era familiarizar al estudiante con esos fenómenos vistos como lo que son ante todo: nada de horrores, sólo errores de programa. Nada pueden decirnos del presente o el futuro; nada que no tenga que ver con ellos mismos y los accidentes que los produjeron.
Ya de entrada, el término monstruo tiene poco de científico. En latín monstrum se relaciona con monstrare, mostrar: lo que la gente señala con el dedo. Pero este verbo  nos lleva a monere, avisar. Si del latín vamos al griego, Teratología viene de téras, cosa rara, que ya en Hesíodo y Homero significaba señal o presagio preocupante: monstruo.
Para el embriólogo, que estudia la formación del organismo vivo, ¿qué es un monstruo? Aristóteles dejó una definición clásica (Generación animal, 4, 4):


«El monstruo es algo para-físico, al margen de la naturaleza; pero no absolutamente de toda ella, en lo que tiene de norma fija, sino algo que se da en cosas que normalmente son así, pero susceptibles de ser asá».
Al Estagirita no le dicen nada las historias fantásticas, los diablos íncubos ni súcubos, etc. O son seres naturales, o no son, sin más. Lo que sí cabe tener en cuenta es el grado de rareza. Y aquí entran los rarísimos monstruos humanos viables, como el que describió Paré. Otro más raro todavía y mucho mejor documentado fueron los Colloredo.


Los hermanos Colloredo
En la primera mitad del siglo XVII anduvo exhibiéndose por Europa un individuo de buena presencia, inteligente y elegante; un tal Lázaro Colloredo, de ilustre apellido genovés, que se dejaba tratar de conde. De  ordinario usaba capa, cubriendo con ella un gran bulto delante del pecho, nada de llamar la atención.
Actuando ante su público, tras los preámbulos de rigor, el Lázaro anunciaba que iba a presentar a su hermano gemelo, Juan Bautista. Retiraba el ala de la capa, y el hermano aparecía, éste sí que monstruoso. Pero cedamos la palabra a otro científico ilustre, el médico Tomás Bartholin, que examinó un par de veces a los Colloredo, en Copenhague y luego en Basilea, cuando ellos tenía 28 años, trazando el correspondiente dibujo.


«Lázaro llevaba a su hermano más pequeño pegado por el esternón, concretamente por el hueso xifoides, si no me equivoco. Éste, bautizado como Juan Bautista, tenía una sola pierna colgante y dos brazos con tres dedos en cada mano. Sus genitales eran vestigiales. Movía las manos, orejas (sic) y labios, y tenía pulso en el pecho.
No comía ni defecaba, pero emitía secreción por boca, nariz y oídos. Sin duda tenía sus partes animales y vitales diferenciadas,  pues dormía, sudaba, se movía, independientemente del ritmo de vigilia y sueño del mayor. Tenía los ojos casi cerrados. Respiración tenue, que apenas movía una pluma; y al tacto parecía más bien frío. De la boca entreabierta asomaban los dientes y fluía babeo casi continuo.  
Su desarrollo fue sobre todo a cuenta de la cabeza, que la tuvo enorme, mayor que la de Lázaro, aunque deforme, cubierta de pelo rubio, que en posición normal colgaba en desorden. Tenían en común el hígado, bazo etc. Los dos desarrollaron barba, la de Lázaro bien cuidada…»


El boceto de Bartholin sirvió de modelo para muchos grabados de la extraña pareja, que circularon en hojas volantes, con noticias más o menos fantásticas. Esta hoja alemana (Estrasburgo, 1645) recoge el bulo de que Lázaro era de estirpe condal, pero por lo demás da noticias ciertas y datos interesantes. Llevando el gemelo menor, Juan Bautista, su vida propia –aunque  «sin entendimiento, voz ni habla»–, Lázaro comulgaba por él. La misma hoja, entre otros detalles, precisa que Bautista tenía miembro viril, los ojos abiertos a intervalos, la mano derecha con 2 dedos (la izquierda con 3, lo mismo que el único pie deforme), y que el hermano mayor proveía a los desempeños naturales de entrambos.
Otro científico especialista en monstruos fue Fortunio Liceti. Para su trabajo, y en relación con los Colloredo, un corresponsal de Genova, Dr. Pincet,  le informó de que los inseparables habían nacido en Génova, el 20 de marzo de 1617, hijos de Bautista Colleredo y Pellegrina, su legítima mujer. Matrimonio sano, con otros hijos normales, aunque la madre murió pronto (1620).
Este Pincet, habría sido el primer médico que examinó al ‘monstrum novissimum’,   la inseparable  pareja, observando la malformación de Bautista. Sólo Lázaro mamaba por los dos, y sólo él producía deyecciones. Sin embargo, si a Bautista se le goteaba leche a los labios, los movía como queriendo chuparla. Éste nunca pudo hablar, sólo gritar.
Otro experto que les examinó fue el célebre Zacchias o Zaquías, sumo pontífice en medicina legal. Los vio en Roma de bebés, 1617, luego en 1623. Sin duda dictaminó sobre la dualidad física del monstruo y el estatus legal de cada componente.
Pronto vio Lázaro que su monstruosidad era rentable. En 1638 emprende gira por Francia. En París se interesó por él Henri Sauval, que incluso le invitó a unas manos de pelota en el Jeu de Paume, con la sorpreso de que aceptó el envite, defendiéndose bien con el hermano a cuestas [1]
Ya en confiaza, Lázaro confesó  a Sauval haber pasado apuros en un burdel, cuando alguien le acosó y él le sacudió tal puñetazo que lo dejó en el sitio. Condenado a muerte, siempre según dijo, opuso un argumento perentorio: ejecutar al reo era asesinar a su inseparable inocente. Los jueces no tuvieron más remedio que indultarle.
– Y de salud, ¿qué tal?, pregunta el entrevistador.
Bien, en general; aunque Lázaro confesó haber estado enfermo tres veces, y en ocasiones le aplicaron sangrías (como a todo el mundo). En cambio tuvo la suerte de que nunca le purgaron, cautos los médicos por los efectos de la purga en un tubo digestivo compartido.
Lázaro y su inseparable visitaron Inglaterra dos veces. La primera les recibió la real pareja, Carlos I y Enriqueta. La segunda fue en 1639.
En 1640, en Polonia, manifestaron su intención de hacer gira por Turquía. Sin embargo, en 1642 estaban de vuelta a las Británicas, donde les iba divinamente, visitando Escocia. De esta estancia se recogieron datos sabrosos. Por ejemplo, Lázaro Colloredo certificó ser casado y padre de varios colloreditos.
Lázaro llevaba consigo dos criados de librea. También disponía de un gran retrato a modo de cartel, que colgaba ante su posada como reclamo. La sesión se anunciaba a toque de trompeta por un criado, mientras el otro a la puerta cobraba la entrada de visitantes.
Todo el mundo se hacía lenguas de lo bien parecido, discreto y educado que era Lázaro Colloredo, y con qué piedad fraternal cuidaba del friolero hermanito, abrigándole bajo su capa. Frente a eso, no tiene mayor importancia el que se ahorrara en barbero y peluquero los cuidades capilares del pobre colgajo que llevaba a cuestas. Y es que, el infeliz vivió angustiado (en exceso, según Bartholin) por algo tan obvio como que la muerte eventual de su hermano sería fatal para él [2]
En agosto de 1645 se exhibió en Estrasburgo. Allí volvió a reconocerle el Dr. Bartholin. El año siguiente pasa a Italia, actuando en Verona y otras ciudades. A partir de ahí se pierde la pista de los Colloredo.
Leo que estuvieron en España;  y en verdad, ¿qué destino más indicado que el reino de Felipe IV y Velázquez para tamaña monstruosidad? No dispongo de datos sobre ello [*].
Con toda la curiosidad de este caso realmente único, algunos comentaristas han negado la existencia del fenómeno Colloredo, mientras para otros fue impostura, o exageraciones de Bartholin. 

Cierto es que en estos cuatro siglos sólo una vez se ha visto algo parecido al monstruo de Paré, y eso en el cine de ficción científica. En ‘Total Recall’ (Desafío total, 1990), toda España se maravilló, no tanto por la evaginación pectoral del enano Kuato como por su celebrado parecido.


En lenguaje técnico, estos monstruos se han clasificado como Thoracopagus parasiticus. El primer término alude a la unión de los gemelos por la región torácica, un hecho objetivo; mientras que el segundo, más subjetivamente, describe como parasitismo la asimetría de la pareja. [3]
La diferencia entre uno y otro caso, el de Paré y el de Bartholin, es tan clara, que para el monstruo de Paré, sólo cabeza, se ha acuñado el término Prosopopagus parasiticus. Más discutible aquí el parasitismo, ya que el gemelo menor, según dicen, comía por su boca, y vaya usted a saber quién de los dos era el propietario principal del aparato digestivo.


Catalonipaga parasitica
Los monstruos descritos no son sólo una parábola moral de nuestra condición social. Son sobre todo una analogía. Invitan a meditar sobre las causas y efectos de unas malformaciones que también se dan en las sociedades humanas. En todo caso, hay que entenderlo como un accidente compartido. No vale que una de las partes implicadas culpe a la otra de la desgracia, ni que se haga ilusiones de una separación (siempre traumática) resuelve sin más el problema. Se está donde se está, porque ha habido un error de programa en el desarrollo conjunto.
Por fortuna, a diferencia de la teratología biológica, la social tiene marcha atrás. Detectado el punto de error, con objetividad y sensatez, tal vez se consiga equilibrar el desarrollo. Sólo entonces podrán los gemelos más o menos iguales, pero bien desarrollados, considerar serenamente la utilidad de separar sus destinos. Y hasta es posible que entonces comprendan que no les conviene.
Lo insensato es que un parasiticus sociopolítico pretenda decidir por sí el destino necesariamente compartido, o que ante su eventual suicidio o salto al vacío, la otra parte renuncie a protegerse.


_____________________________
[1] Sigo en esto a Jan Bondeson, (ed.), The Two-Headed Boy, and Other Medical Marvels. Cornell Uni. Pres, 2000; Prólogo por el mismo J. Bondeson, ‘The Two Inseparable Brothers’  (págs. vii-xxi)). Es una interesante relación del caso Colloredo, con referencias bibliográficas a Paulo Zacchias, Henri Sauval y J. Spalding, entre otros.
Sin embargo, Sauval no dice que el homicidio de Lázaro Colloredo fuese de un puñetado o fuerte golpe en la cabeza («a mighty blow on the head»), sino de una cuchillada. Como tampoco se ve que tal revelación se la hizo Lázaro a él después de un envite al juego de pelota, pues tampoco dice Sauval que jugaron, sino que Lázaro podía jugar.  Cfr. Henri Sauval, Histoire et recherches des antiquités de la ville de Paris. Paris, 1724, t. 2, págs. 564-565.
[2] John Spalding, Memorialls of the Trubles in Scotland and in England. A. D. 1624-A.D. 1645. (Aberdeen, 1850-51), 2 vols.; vol. 2, págs. 125-126.
[3] Si como parece, la unión es por el ombligo, es más correcto hablar de Omphalopagus (parasítico en todo caso).

[*] No disponía, cuando escribí. Ahora, gracias a la pista de Dª. Alejandra, he aquí el texto del padre Nieremberg en su Curiosa y oculta Filosofía, libro III, pág. 63.