jueves, 28 de abril de 2016

La catarsis imposible

Reinsertado, candidato a Lendacari (2)




Cuestión previa: ¿Otegi, Otegui? Esa es la cuestión.
«Es que si en castellano se escribe Otegi, se pronuncia Oteji». Pues claro. Como Gipuzkoa, con gi de ‘gilipuá’, que diría Tip. El padre de Arnaldo, supongo, y desde luego su abuelo escribió Otegui. ¿Arnaldo prefiere Otegi? En su derechó está, pero también cada cual en el suyo de pronunciar Oteji, o sea Otegi, en castellano.
De todas formas –y salvado el abismo–, así como de Ortega y Gasset se deriva orteguiano, de Otegi y Mondragón ya corre oteguiano. Me remito en especial a la autoridad de Javier Lascurain en este tuit reciente,  que suscribo.

Íbamos por el Acto II: De terrorista a hombre de paz. De convicto preso (dos veces), a reinsertado ejemplar y candidato a Lendacaricha. Jordi Évole, en ‘Salvados’, más que entrevistar interpela a Arnaldo Otegi (19:37):
–Otro momento de la historia de ETA: Miguel Angel Blanco.
–Sí.
–A ti ese nombre, ¿qué te sugiere?
–Me sugiere una situación enormemente tensa en el país. Yo tengo un recuerdo imborrable de ese día. Porque yo, fíjate, ese día, el día que apareció Miguel Ángel Blanco muerto, estaba en la playa de Zarauz…   

Miguel Ángel Blanco (larioja.com)
Dicho así, cualquiera diría que aquel 12 de julio 1997, por la tarde, de pronto el mar devolvió el cuerpo de un ahogado, que resultó ser Miguel Ángel. El equívoco macabro miente además, porque este concejal de Ermua por el PP, secuestrado y asesinado por ETA con dos tiros a la cabeza, cuando se le encontró en un descampado no estaba muerto todavía. Falleció en un hospital, y hace bien Otegi en equivocarse, ahorrando así la insinuación de que fueron los médicos los culpables de su muerte, al no intervenir para extraerle las balas del cerebro.
Jordi se interesa por la presencia de Arnaldo en la playa. (Aquella mañana vencía el plazo de 48 horas, fijado por ETA para asesinar a su víctima; cosa que se demoró hasta la tarde.) Éste pilla y corta:
–Estaba en la playa como un día normal, con mi mujer y con mis hijos, y yo tengo un cuñado que tiene casa en Zarauz y estábamos en la playa como personas entre miles de personas. Y me llamó mucho la atención fundamentalmente el silencio que había en la playa. Es decir, era como la antesala de una gran tragedia (sic). Y yo saqué varias conclusiones de eso. Una es que aquello se percibía de manera brutal en la población vasca. Y aquello me hacía presuponer  que aquello era una catástrofe humana, una catástrofe política y una catástrofe en términos sociales (!).
(20:40)
Sigue Jordi extrañado por la presencia de un parlamentario de la Izquierda Abertzale en la playa, precisamente aquel día, como un día normal, sacando conclusiones varias del silencio de miles de personas, como ante una tragedia con antesala y todo.
–Pero es que yo no sabía que le iban a matar.
–Pero sabías que había una cuenta atrás.
–Todo el mundo mantuvo la esperanza hasta el final de que ese plazo se alargara.
–¿En algún momento, vamos a ver, se planteó, “si podemos llegar hasta los que le tienen secuestrado”?
–Alguna iniciativa hubo en ese sentido.  Pero no voy a decir más.  No; no en términos de acceder a quien lo tenía secuestrado; pero alguna iniciativa planteamos algunos para que el desenlace no fuera ese.  Y no voy a decir más.  Es decir, que no estábamos viviendo eso con absoluta naturalidad.
21:30
Évole tira nuevamente de tableta y pone a Otegi ante el momento en que, en sede parlamentaria, se pide a los diputados que están a favor de condenar el asesinato que levanten la mano. Herri Batasuna, ostentosamente quieta. (Alguno, como Tasio Erkizia, habrá salido a mear o así, para tener la mano ocupada en ese trance.)
–¿Cómo te ves en este momento concreto, en la perspectiva que te da el tiempo?
–Sí. Ya tenemos la palabra tabú, es decir la condena famosa. Lo que se plantea la Presidencia en esos momentos es el tema de la condena. Y estamos siempre dándole vueltas a lo mismo. Yo recuerdo la entrevista, por ejemplo,  que tú me hiciste en las escaleras, en la que me dijiste: «¿Por qué no condenáis? Si condenáis, la gente se va a poner contenta, y tal.» Y nosotros tenemos una  objeción (?), y es conducir a toda la IA a la reflexión que nosotros hemos hecho. Y hay determinadas cosas que no favorecen esa reflexión, sino que es al contrario, la entorpecen.
–¿Por ejemplo, decir “condeno”?
–Por ejemplo.
–Es absurdo. Si nos ponemos según en qué plan y perspectiva, ¿qué vas a pensar?
–Sí, es una tontería (sic). ¿Pero sabes lo que ocurre? Que cuando los que tú has combatido políticamente (sic!) hacen esos niveles de exigencia, aceptar determinadas autocríticas en los términos que ellos te plantean es interpretado por mucha gente como…
– ...que te han ganado.
–Que te han ganado, que te han humillado, que te han derrotado; que, como dicen muchos, te estás bajando los pantalones, que tal y que cual. (23:05) No sabemos si con determinadas manifestaciones no reforzaríamos, digamos, a la mayoría de la IA que hace una apuesta por las vías democráticas y políticas, sino que yo creo que reforzaría a otro tipo de sectores que siguen considerando que, efectivamente, todavía  este país está sometido a un tipo de presión que legitima el uso de la lucha armada. Y esos sectores existen.
Según Otegi, «una inmensa gran mayoría» de la IA está ya por las vías democráticas; pero quedan sectores que sostienen –y el caso de Cataluña lo demuestra– que «no existen vías democráticas para acceder a nuestros objetivos, y que por lo tanto, aquí se impone la lucha armada».
–¿Y tú qué les dices?
–Que están equivocados. Y no les convenzo; pero yo creo que con el tiempo se van a convencer.
«Con el tiempo». Entre tanto, esas minorías recalcitrantes siguen ahí –Otegi dixit–; y equivocadas o no, dan testimonio de que ETA, nunca auto disuelta ni desarmada, puede romper su tregua ‘indefinida’ (que no ‘definitiva’), si estima que tiene razones para ello.
25:00
JÉ recuerda ahora a José Luis López de Lacalle, hombre de izquierdas, antiguo luchador antifranquista, pero crítico para con el terrorismo etarra. Amenazado de muerte, dos sicarios de ETA le asesinan cerca de su casa con alevosía (7 de mayo 2000).
–A los dos días hubo unas declaraciones tuyas. Hemos hablado con la hija , y quiero que la escuches.
Aitziber López de Lacalle
Interviene Aitziber López de Lacalle recordando, junto con la mucha gente que acudió a la casa a expresar solidaridad, cómo otros muchos «vigilaban quién venía, mucha gente amenazadora». También aparecieron en el pueblo pintadas soeces. Aparece Otegui como tribuno portavoz de su grupo político EH:
«Yo creo que ETA lo que, me imagino (sic), pretende es, en primer lugar, poner encima de la mesa el papel  de determinados medios de comunicación [el asesinado era columnista de ‘El Mundo’], el papel de determinados profesionales de los mismos…  Están planteando una estrategia informativa de manipulación y de guerra, en el conflicto de Euskal Herria y el Estado.»
–Estas declaraciones de Arnaldo Otegi continuaron con esta estrategia de intimidación de la sociedad vasca, estrategia de persecución. Estrategia de hacer que la víctima pueda ser considerada como el verdugo. Justificación de lo injustificable.
Estas declaraciones están cortadas. Esta posición no significa en absoluto ni la legitimación ni la justificación de lo que ha ocurrido (sic). Ya sabes mi posición política. Por tanto, cuando se habla de estas cosas conviene ser rigurosos.
–Pero para ti, que alguien intente poner un tema encima de la mesa, en este caso, la supuesta manipulación informativa, matando a un periodista…  ¿Esto es un tema para poner encima de la mesa?
–Desde el punto de vista de ETA, sí (bis). No es la opinión que tú puedas tener. Pero desde el punto de ETA, sí.
–¿Y tu opinión? 
–La mía, yo la manifesté en los términos y en los sitios en que había que manifestarla.

Y punto. El intérprete de ETA y del punto de vista de ETA rehúsa ser intérprete de sí mismo, que es por lo que le están preguntando. Mal servicio se hace el ‘hombre de paz’. Un etarra clandestino no se explayaría de otro modo.
27:40  
Es el turno, en la tableta, de Chema Herzog, ex concejal del PP en Rentería, hablando, explica Jordi, de «la guerra sucia practicada por el Estado contra la Izquierda Abertzale» (sic). En realidad, la pregunta versa sobre si ha habido otros tipos de violencia, aparte de la de ETA. Herzog muestra en su móvil una serie de fotos de diversas torturas «practicadas aquí», juzgando que «el que lo ha hecho no tiene ni nombre, aunque milite en las fuerzas de seguridad del Estado». (28:41)
Visiblemente satisfecho con tal declaración, Otegui:
–No le conozco personalmente. Eso que él relata sobre la tortura, sobre la bañera, los electrodos, no es que ocurriera, es que a mí me lo hicieron personalmente. Por tanto yo puedo acreditar que eso es es así.
Esta es una persona a la que yo tengo un enorme respeto, porque me parece que merece el respeto de quien está abordando la actual situación desde una perspectiva muy constructiva. Y a mí me parece que eso le genera problemas en su partido. Porque hay una cosa curiosa que hay que constatar. Desde que iniciamos el proceso, hasta que ha concluido con el fin definitivo de la lucha armada por parte de ETA, quienes hemos sido protagonistas en algún sentido, unos hemos acabado en la cárcel, el Sr. Eguiguren ha acabado apartado de la presidencia de su partido, y la Sra. Arantxa Quiroga cuando hizo un intento muy, muy, muy tímido de mover las cosas en el PP, ha acabado fuera del PP.
–Chema Herzog, del PP, es extremadamente contundente cuando habla de las torturas. ¿Tú crees que la IA ha sido igual de contundente, cuando ha hablado de la violencia de ETA? ¿de los asesinatos de ETA?
–No. No lo creo.
–¿Y no haría falta esa contundencia respecto a la violencia, respecto a lo que ha supuesto ETA?
–Pero yo lo que digo, es, vamos a ver, ¿por qué tenemos ahora mismo ese empeño en hablar de algo que ya no existe?
Una vez más, el subterfugio grosero de ‘lo que ya no existe’ rompe el diálogo. Jugando con ‘el nombre y el ser’ (izena/izana) un refrán mágico vasco dice: Izena duen guztiak badu izana; «todo lo que tiene nombre existe».  Otegi, la IA, el nacionalismo vasco en general, en su peculiar pensamiento mágico para todo lo suyo, aquí lo vuelve del revés para silenciar la lacra de ETA: lo que no se nombra, n existe. ETA ya no mata, luego no hablemos de ello, y deja de existir. Incluso deja de haber existido.
Ante tal aberración, hasta Jordi Évole se subleva, con delicadeza, casi con timidez y no con mucho tino. El suficiente, eso sí, para sacar de quicio al enemigo de condenar a ETA, porque sería condenarse a sí mismo:
–Hombre, y por qué tenemos ese empeño en hablar de las cosas del franquismo.
–Sí, pero no es lo mismo. No, no, no; no es lo mismo.
“Lo pasado es pasado”: es el mismo argumento que utiliza el PP cuando hablas del franquismo y hablas de los muertos que hay en las cunetas, que no sabes ni quién son.  (31:02)
–La pregunta es: A nosotros nos piden ahora que condenemos la actividad armada de ETA. Y fíjate qué sentido común tiene eso; porque yo digo: si cuando ETA actuaba, nosotros no condenábamos, porque esa era nuestra posición política, ¿cómo tú me pueden pedir a mí ahora, hoy, que yo condene una cosa del pasado, cuando yo no la condenaba cuando se producía, y además he pagado caramente por no hacerlo. Porque yo he sido ilegalizado, he sido detenido, he sido encarcelado. Entonces, ¿no es absurdo eso? ¿En qué contribuye eso a la pacificación? Desde mi punto de vista, en nada. Es más, vuelvo a la misma conclusión: la paz no es un buen negocio para los que entonces en el Estado consideraban que eso era posible de instrumentalizar, para conseguir sus objetivos políticos. Y lo digo con absoluta claridad. Y lo están demostrando los hechos.
–Eso es muy grave.
–Muy grave, e incluso Jesús Egiguren lo ha manifestado con más rotundidad que yo cuando ha dicho: “Arnaldo Otegi y sus compañeros, si hubiesen hecho la apuesta contraria, la apuesta de que continúe la violencia armada de ETA,  no hubiesen sido detenidos”. Eso no lo he dicho yo, lo ha dicho Jesús Eguiguren.
–¿Lo que tú estás diciendo es que a parte del Estado le hubiese convenido que ETA siguiese matando?
–Sin duda. Sin duda.
–Y estoy convencido, además: a una buena parte del Estado le convendría que volviera. Y estoy absolutamente convencido de que eso es así. Me consta que es así.
–¿Te consta?
–Me consta que es así.
–¿Qué constancia tienes?
–No lo…, no lo puedo decir públicamente, pero me consta que es así. Yo estoy absolutamente convencido de que en el Estado hay sectores que estarían deseando que se produjera un atentado en el país. No tengo absolutamente ninguna duda. Como no tengo ninguna duda de que, sin ser vanidoso, ni pretencioso en querer explicarlo todo desde nuestro punto de vista, en la situación actual del Estado español, la crisis que existe en el Estado español del bipartidismo, de la monarquía, de la corrupción, ni la irrupción de nuevas izquierdas en el Estado español no habría sido posible, ni el proceso catalán en una buena medida no habría sido posible, si hoy ETA seguiría actuando; porque hubiese sido instrumentalizado para taponar…  Yo sé que voy a hacer una afirmación grave. Yo estoy convencido de que en el Estado español hay sectores a los que no les importaría demasiado el que volviera en una determinada intensidad. Sí. (33:40)
Este hombre es un vicioso de lo absoluto. Del adjetivo, como también del adverbio, ‘absolutamente’, en relación con sus creencias, convicciones, juicios y hasta pronósticos, como se ve. (Últimamente en Londres, ante el  ‘mediador’ Jonathan Powell, incurría en el mismo defecto, tan mal visto en la buena sociedad británica y en su buena retórica. Menos mal que habló en español, qué habrían pensado de nosotros.) Tomar el nombre de lo absoluto en vano delata insinceridad absoluta.
La última imputación de Otegi no es, como el dice, grave. Es gravísima, aunque la expresa con frivolidad: «Hay sectores en el Estado español que estarían deseando un atentado… Que no les importaría demasiado el que (ETA) volviera en una determinada intensidad.» ¿En qué quedamos? ¡Y lo dice absolutamente convencido, sin absolutamente ninguna duda! Bien; se lo tendremos en cuenta a la hora de extraer el corolario de toda la entrevista. Porque con igual derecho, aunque con bastante más fundamento, cabe presumir que estamos ante un magno montaje y trampantojo colosal de ETA-Batasuna para embaucar a todo el mundo con una impostura. Pronto tendremos más pistas en esta hipótesis de trabajo.
JÉ evoca su reciente entrevista al Jefe del Gobierno. La pantalla presenta ahora a un Mariano Rajoy algo perplejo ante una pregunta inesperada. El hombrecillo que tiene delante se enfrenta al reto de esta entrevista a Otegi, y como que se le ofrece a hacer de correo:
–¿Qué le diría a Arnaldo Otegi?
–Pues… le podría decir… muchas cosas.
–Dígame una.
–¿Pide usted perdón por los asesinatos que usted ha apoyado a lo largo de muchos años?
Réplica del interpelado (34:03):
–Le respondí en ese mismo momento, a través del Twitter [aquí un elogio del Twitter y las nuevas tecnologías]... Explícitamente pedía disculpas a todas las víctimas, si en mi calidad de portavoz de Batasuna o de EH había contribuido a profundizar en su sufrimiento.
–En noviembre del 2004 tú sorprendes a mucha gente hablando abiertamente del proceso de paz, y hablando de que había que dejar la violencia:
«Hacer un proceso de paz, hacer e iniciar (sic) un proceso de superación del conflicto político y armado es más difícil que plantear una estrategia de confrontación. Es más difícil hacer la paz, a veces, que hacer la guerra. Hacer la paz significa sacar el conflicto político y armado de las calles y llevarlo a la mesa de negociación».  …
–Hace ya 12 años de eso.
–Para hacer ese discurso, que es diáfano, ¿tú te vas a ver a alguien de ETA y les dices: “Oye, es que vamos a ir por aquí, ahora”?.
Lo que el curiosón de Jordi quiere saber es si Arnaldo sigue haciendo manitas a escondidas con ese mundo.  El otro sonríe ante tamaña ingenuidad, sólo para ponerse serio de inmediato:
–Bueno, eso me lo voy a reservar. Y no me estoy reservando mucho (ironiza)… Nosotros tenemos la firme convicción [y van…] de que había que dar un vuelco en nuestra política…
–Pero eso hay que comunicarlo de alguna manera a alguna cúpula: que se está yendo por otro camino.
–Se trata de comunicar. Otra cosa es si uno lo consigue, o no. Pero sí que uno tiene que trabajar efectivamente a todos los sectores.
–Entonces, cuando tú te abres y les dices, a ETA: “Yo, la vía que lleváis, no creo que nos lleve a ningún sitio”… Es que yo no sé cómo se comunica eso.
–Con mucho cuidado. Y con mucha amabilidad. Y con mucha serenidad.  Porque ese no es un debate fácil. Cuando ahora uno cree que este escenario se ha conseguido de manera fácil, sin tensiones… no es así. Esto se ha conseguido con mucho trabajo, con muchas tensiones, con niveles de confrontación entre nosotros. Es decir, no ha sido un camino fácil.
36:41
Nueva muestra de aburrimiento escéptico en Jordi:
–¿Es que hay alguien de ETA que te diga: “Tío, no sabes lo que estás diciendo. Es que no va a ser así”?
–No exactamente así. A mí me consta que había sectores en esa organización que no estaban en absoluto de acuerdo con una apuesta…
–… ¿cuando hablaste con ETA?
–No, no directamente. Indirectamente yo sabía cuál era la posición de ETA, y ETA sabía cuál era mi posición y la de la dirección de la IA. Eso no ha sido una batalla en términos personales, sino colectiva. Y no ha sido fácil. Y sobre todo el último proceso no fue nada fácil.
–Yo estoy convencido de que ahora la gente escuchándote pensará: “¡Pero si a ETA se la ha vencido!” Por la lucha mantenida desde las fuerzas de seguridad del Estado, con las detenciones , las ilegalizaciones, dispersión de presos…
AO interesadísimo y como encantado con esa intervención (37:37):
–Eso forma parte de imponer un relato oficial, que se quiere hacer creer. Y yo creo que es un relato equivocado. Y no sólo equivocado, sino que no se ajusta a la realidad (sic) Lo cierto y real es que ETA deja la lucha armada  porque la IA, entre otras cosas, toma una decisión, y es que considera que la estrategia debe alterarse. Este es el factor fundamental. Porque yo me atengo a los hechos: prácticamente dos años antes –no recuerdo, soy muy malo para las fechas–, pero prácticamente dos años antes de que ETA concluya su actividad armada mata a dos guardia civiles, en Baleares creo, en Mallorca, si no me equivoco, y pone un gran artefacto explosivo… un coche bomba o una furgoneta bomba frente al cuart. de la GC de Burgos, que pudo haber sido una auténtica catástrofe, que felizmente no fue, porque había muchas mujeres y niños, guardias civiles, más de 500, no me acuerdo exactamente, pero vamos…  Por tanto estamos hablando de una ETA que dos años antes era capaz de hacer operativos de ese nivel. Entonces, decir ahora que eso concluyó porque el Estado venció a ETA y ETA no tenía…, no, no nos equivoquemos.
En román paladino: ETA puede volver a las andadas; en efecto (38:42):
–ETA tenía capacidad para haber seguido. Y hoy en día tendría capacidad para captar militantes. Sin duda. Por tanto, el factor fundamental fue que la IA hizo una reflexión política, y dijo: “Esta estrategia debe concluir, porque creemos que hay una estrategia alternativa”. Yo ya sé que ellos dirán lo contrario. Pero bueno, puede ser que eso forme parte de la lucha de relatos que tenemos, entre otras cosas, en este momento, ¿no?
El argumento cornudo
Una de dos:
1. Si ETA fue buena en principio, por qué dejó de ser buena.
2. Si ETA desde un punto es mala, por qué no fue siempre mala.
En una perspectiva ética, el dilema no tiene escape. En perspectiva oportunista, maquiavélica, ni siquiera tiene sentido.
En la pedagogía de la IA para inculcar su ‘apuesta por la paz’, para seguir minando el Estado, pronunciar ‘ética’ es casi barbarismo. En todo caso, un término en desuso, frente a la plétora de ‘estrategia’ y ‘táctica’, en torno a un ‘proceso’ que ni Kafka. Por eso, el verbo ‘deber’ tampoco implica lo mismo para la IA que para la gente con ética. Vamos a comprobarlo (39:10).
–Tú al salir de la cárcel, por ej., has dicho que la violencia debería haber acabado mucho antes.  
–Sí, sí, tengo esa percepción.
–Me gustaría que escuchases a Sara Buesa, que recordaba también  esas declaraciones tuyas.
Reaparece Sara recordándolo, y comenta (40:8):
Sara Buesa
«A mi la pregunta que me surge es, mucho antes, ¿cuándo?  ¿En el 2.000 [cuando ETA mata a su padre] no tenía sentido? ¿En el 90 tenía sentido? ¿En los 80, en que ETA-pm decidió dejarlo,  cuando ya se atisbaba el inicio de una etapa democrática en el país? ETA-pm decidió dejarlo, pero otros –entre ellos, Arnaldo Otegi– deciden seguir con la estrategia militar; y eso continuó en democracia durante más de 30 años . Y ha habido casi 1000 personas asesinadas por ETA en esos 30 años. Entonces, por eso, mi pregunta es cuándo, cuándo tenía que haber terminado . Y mi valoración es que si esta reflexión se hace desde un punto de vista táctico, porque llega un momento en que la lucha armada no está dando los resultados que esperaban, o que la sociedad vasca estaba tan harta ya, que era un clamor ciudadano que se tenía que terminar: ¿ese es el momento?  O, si esta reflexión se hace desde un punto de vista ético, y no táctico, tal y como lo veo yo, es que no debió haber sucedido nunca. Nunca tuvo sentido, pero no porque no pudiera dar los resultados que ellos esperaban, sino porque éticamente es insostenible. La estategia violenta y de emplear la violencia contra personas que piensan diferente  en democracia es insostenible. (41:00)
–Si, bueno, es una buena pregunta, j... Pero es un terreno, vuelvo a insistir, en que mi posición no puede ser una posición personal. Es decir…
El expletivo final, uno de tantos en la cháchara oteguiana, marca otro atasco que Jordi trata de despejar, sin éxito, poniendo al balbuciente ante la pregunta escueta: díganos AO si eso que «ya no existe», es que no debió existir nunca.
–No. Lo que estoy tratando de decir es que yo tengo la impresión de que la IA, muchos nos dicen, la IA ha llegado tarde a  esta posición. Y yo comparto esa reflexión. Entonces, lo que sí le quisiera contestar es a una cosa: ha habido  ingredientes éticos en nuestra decisión, ha habido ingredientes éticos. Evidentemente. Evidentemente. Esto es una cosa que quiero dejar absolutamente clara, es decir: luego ha existido un componente fundamental, y es, ¿qué nos pedía nuestro país?  ¿qué nos pedía nuestra gente? ¿qué pedía este pueblo? Pues yo tengo la impresión de que pedía que había que articular una estrategia alternativa desde hace mucho tiempo. Quiero decir, eso no es algo que se pueda plantear desde determinada fecha, porque no existe una medida en la IA para decir eso. Pero bueno, esa reflexión existe también.  
Y ahí lo deja. El apremio catártico de Sara Buesa ha sido en vano. Lo ético, para Otegi y los suyos, es cuando mucho un ingrediente de su guiso. O tal vez ha querido decir, sólo un condimento y aderezo.
42:22.
–¿Eres consciente de que hay mucha gente que no se fia de lo que dices?
–Sí, lo entiendo. Yo tampoco me fío de muchas cosas….
–¿Es una estrategia, es una táctica?
–Vamos a ver,  yo sí creo que hubo al inicio del proceso, digamos, un intento por hacer creer y por, digamos, instalar en la mente de la gente la idea de esto no era más que una maniobra táctica… Pero bueno, no estamos ante una jugada táctica (bis). Para nada (bis). Estamos ante una apuesta estratégica, estratégica.   
–Tactica y estrategia… [Jordi ríe]  
–Hay gente que dice: “Como estos han comprobado que este camino no funciona, pues ahora van a intentar otro. Aquí no hay ningún tipo de posición con respecto a la violencia, ni con respecto a la ética, ni con respecto a estas cosas. Pues es como un cambio de traje. Lo que no hemos conseguido por aquí, a ver si lo conseguimos por allí.” Yo creo que la reflexión ha sido bastante más profunda en la IA. Bastante más profunda. Incluso tan profunda, que en estos momentos, aunque en la estrategia que estamos planteando no consigamos nuestros objetivos políticos, nosotros jamás volveremos a plantearnos el camino de antes.
–¿Jamás?
– Jamás.  
43:39: Fin del Acto Segundo.


(Concluirá)